Por Gustavo Martínez Puga
Cortéz, el único condenado preso por atropellar y matar
Como hace meses que reúne los requisitos legales, es inminente la liberación de Gustavo Fabián Cortéz del Servicio Penitenciario Provincial. Pero en los días previos ya se levantó polvareda en Tribunales para que siga preso por haber atropellado y matado a Celeste Archerito el 26 de agosto de 2009. Sin embargo, hay un dato que genera polémica: este joven es la única persona efectivamente privada de su libertad en toda la provincia entre los 48 condenados por provocar una muerte al frente del volante.
Entonces, ¿por qué Cortéz sí y el resto no? Una pregunta con respuestas que nadie parece querer responder.
Entre los 48 condenados por el artículo 84 del Código Penal que hay a disposición del Juzgado de Ejecución Penal, 44 de ellos tiene penas de ejecución condicional, es decir que no van presos, salvo que cometan otro delito o violen alguna disposición.
A los otros 4 casos de condenados por homicidios culposos les aplicaron una suspensión del juicio a prueba, es decir, el autor de la muerte al volante acuerda con la víctima alguna forma de reparación del daño, sin que eso implique reconocerse o no culpable.
Entre los condenados hay dos casos de doble homicidas al volante: uno es José Luis Rivas Galleguillo y el otro es el de María Agustina Ruíz.
CASO ARCHERITO
Nadie duda que lo de Cortéz fue un verdadero crimen: en estado de ebriedad, se metió con su Volkswagen Gol a la vereda y atropelló y mató a Celeste Archerito, una joven llena de vida que trabajaba y estudiaba y encontró la muerte intempestivamente.
Por eso recibió una condena ejemplar para San Juan por parte del juez Eduardo Gil: 3 años y 8 meses de prisión efectiva y 7 años de inhabilitación para conducir. Así fue que, a partir del 25 de abril de 2011, empezó a cumplir el castigo en una celda del Penal de Chimbas.
Desde allí emprendió estudios terciarios –se recibió en Técnico en Seguridad e Higiente- y los gabinetes de profesionales del Penal concluyeron recientemente que su conducta era muy buena y su evolución mental había sido favorable.
A eso se agregó que, desde el 14 de marzo último, Cortéz ya había cumplido la mitad de la condena que le había impuesto el juez Gil, por lo que estaba en condiciones legales de empezar a tener salidas transitorias.
Ahora, una vez que llegaron los demorados informes del Penal de Chimbas, y tras correrle vista al fiscal de Ejecución, Nicolás Zapata –quien se negó a que le concedan la libertad-, la jueza de Ejecución Penal, Margarita Camus está en condiciones de resolver el pedido del abogado de Cortéz, Leonardo Villalba.
ANTECEDENTE CERCANO
Si se busca un antecedente cercano en los años, sólo hay un caso de una persona que efectivamente fue presa por atropellar y matar con un vehículo: es el caso de Gustavo Adolfo Duran, un joven pocitano que en noviembre del 2000 atropelló y mató a tres personas.
A partir del 26 de noviembre de 2009, Gustavo Duran fue beneficiado con libertad condicional. El 29 de noviembre de 2007 había sido condenado a cuatro años de prisión efectiva y 10 años de inhabilitación para conducir. Lo encontraron culpable del delito de homicidio culposo, homicidio culposo y lesiones en concurso ideal, en perjuicio de Ramón La Fuente, Sergio Chirino y Lorenzo Campillay.
En la práctica, Gustavo Adolfo Duran estuvo menos tiempo preso por atropellar y causar múltiples víctimas que Gustavo Fabián Cortéz, quien provocó una sola muerte.
Qué dice el artículo 84
Las penas para las personas que provocan una muerte al mando de un vehículo está definida por el artículo 84 del Código Penal Argentino, el cual dice que “será reprimido con prisión de 6 meses a 5 años e inhabilitación especial, en su caso, por 5 a 10 años el que por imprudencia, negligencia, impericia en su arte o profesión o inobservancia de los reglamentos o de los deberes a su cargo, causare a otro la muerte”.
Por otro lado, en su segundo párrafo ese artículo determina que “el mínimo de la pena se elevará a 2 años si fueren más de una las víctimas fatales, o si el hecho hubiese sido ocasionado por la conducción imprudente, negligente, inexperta, o antirreglamentaria de un vehículo automotor”.
Pidió no ir preso el conductor de la triple tragedia
Federico Aguilar, el hombre que conducía el auto que atropelló a un caballo suelto en Bermejo y perdió a su mujer y sus dos hijos menores de edad en el impacto, pidió no ir preso.
Lo hizo presentando una eximición de prisión en el Segundo Juzgado Correccional, donde está por resolverse si le otorgan o no ese beneficio legal.
Sucede que, por más que perdió a toda su familia en la tragedia, Aguilar era el que conducía el vehículo y por eso figura como imputado por homicidio culposo agravado por el número de víctimas fatales.
De los peritajes se determinará si el conductor y padre de la familia cometió o no una impericia.