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lunes 11 de mayo de 2026

CASO AGUILERA

La confusa muerte de un jornalero indigna a Pocito

Apareció moribundo en una calle y se creyó que era un accidente. Pero los antecedentes y los peritajes dan fuerza a las dudas de la familia. Por Gustavo Martínez Puga
Por Redacción Tiempo de San Juan

Hay un dato que puede ser clave en la confusa muerte de un joven jornalero pocitano: el golpe en la cabeza. Según la familia, los médicos les dijeron que esa lesión en el cráneo no tenía las evidencias típicas de un accidente de tránsito, tal como se creía en un principio que perdió la vida el muchacho de 18 años.
Ese dato alimentó las sospechas que siempre tuvo la familia de Héctor Daniel Aguilera, el joven que apareció moribundo en una calle el 3 de enero último y murió en el Hospital Rawson 10 días después por las lesiones en el cráneo.
Es que la familia siempre sospechó que el muchacho fue víctima de una patoteada. Y alimentan esa idea con el antecedente de la disputa con un compañero de trabajo que el muchacho mantuvo días antes de ser hallado casi muerto.
“Para mí, auto no es. Pero aquí –por la comisaría Séptima- la tienen con el auto. Cuando yo llego al lugar del accidente, el chico todavía estaba tirado y caminé 100 metros para el sur y para el norte y no había ninguna huella de vehículo. Todo el golpe es en la cabeza. Se ve que le han pegado con un fierro en la cabeza. Él tenía amenazas de muerte donde él trabajaba. Hay testigos de eso”, sostuvo Javier Aguilera, papá de Héctor, en una protesta que se hizo en la Villa Aberastain, cabecera de Pocito, frente a la comisaría.
Héctor apareció agonizando sobre la calle Costa Canal, 800 metros al Sur de Calle 8, en el barrio Quinto Cuartel. Eso fue en la madrugada del 3 de enero último. Horas antes, el muchacho que se ganaba la vida como jornalero en las tierras pocitanas, había estado en el cumpleaños de una amiga llamada Brenda en la calle Costa Canal y 8, en el Quinto Cuartel.
Esa chica, Brenda, dijo en la policía que vio alejarse un auto color gris del lugar en el que apareció tirado Héctor. Incluso, dijo haber visto que el vehículo arrollaba al muchacho. Sin embargo, el cuerpo de Héctor no tiene las lesiones típicas de haber sido arrollado por un vehículo. Además, ese auto gris nunca fue hallado por la policía.
La causa es tramitada en el Primer Juzgado Correccional, donde aún está abierta la posibilidad de que el juez Eduardo Agudo tome alguna medida para despejar las dudas de la familia y determinar a ciencia cierta si Héctor Aguilera murió en un accidente de tránsito o fue víctima de una golpiza.
Mientras tanto, la familia ya realiza protestas en Pocito pidiendo que se investigue una causal distinta a la de la tragedia vial y el caso pase a ser investigado como un crimen.

 

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