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miércoles 29 de abril de 2026

RELEVAMIENTO EXCLUSIVO

Las zonas rojas y el negocio de las baterías robadas

Los datos se obtuvieron en base a una decena de comerciantes que se dedican a vender baterías para vehículos. En este informe, las calles más atacadas, cómo eligen las víctimas, qué autos son los más buscados por los ladrones.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Los vendedores de baterías para vehículos identifican claramente cuáles son las zonas más vulnerables en las que sus clientes sufren los robos de esas autopartes. Tiempo de San Juan hizo un relevamiento entre los comerciantes del rubro y obtuvo un mapa completo del complejo mundo que encierra ese negocio ilegal.

LAS CALLES

Cuatro calles se repiten constantemente en los 10 locales que venden baterías. Ellas son: 25 de Mayo, Brasil, España y Rawson. Prácticamente los límites exactos del servicio de estacionamiento ECO de la Municipalidad de la Capital.

Esto no es casualidad, son zonas en las que permanentemente hay autos estacionados, tienen menos locales comerciales y los propietarios que dejan sus vehículos en esas calles es porque generalmente los estacionan para ir a trabajar.

Estos factores son el caldo de cultivo para un delito que parece no tener freno y ataca específicamente a un grupo de la sociedad.

Al parecer, los ladrones de baterías no sólo tienen identificadas qué calles son propicias para su accionar, sino que también eligen modelos de autos específicos.

Según el relevamiento entre los comerciantes, los más robados son los de la línea Fiat, con los modelos Uno, Duna y 147 a la cabeza; siguen los Renault 12, R4 y R6; los Volkswagen Senda y Gol y el Ford Falcon.

CÓMO ROBAN

La característica en común de todos estos es que por lo general no tienen alarma y son fáciles de abrir. Los comerciantes estiman que los ladrones eligen modelos más antiguos, desde el ´95 para atrás, porque los autos nuevos tienen las baterías más protegidas, el sistema de cierre más seguro y cuentan, en su mayoría, con alarma.
De acuerdo a las conclusiones de los comerciantes, los ladrones siguen un patrón que se repite en los métodos para el robo.

El primero es cortar los cables que unen la batería del auto con el resto del sistema eléctrico, para esto llevan herramientas más o menos específicas, ya que los cables son gruesos , por lo general de media pulgada de diámetro.

En este caso el dueño del vehículo tendrá que reponer los bornes de bronce además de la batería, que cuestan alrededor de 50 pesos cada uno. 

El otro método es más cuidadoso pero toma un poco más de tiempo.

Consiste en desajustar cada uno de los conectores y robarse limpiamente la batería. "Creo que sacan las baterías más rápido que nosotros”, afirmó uno de los vendedores consultados. Y es que ya conocen las mañas de cada auto y han adquirido práctica para hacerlo y evitar ser atrapados in fraganti. 

LAS VÍCTIMAS

Otra de las estrategias que tienen es elegir cuidadosamente cada auto teniendo en cuenta las actividades del propietario.

Suelen elegir automóviles de personas que los estacionan para ir a trabajar, de esa manera saben que cuentan con el tiempo suficiente.

Otras de las víctimas normales son los autos de personas que asisten a centros de salud. "Saben que tienen por lo menos una hora cuando entran al sanatorio”, afirma un vendedor, que prefiere no ser nombrado.

O, aun peor, buscan los autos de las personas que asisten a un velorio, incluso una de las zonas marcadas es la calle General Acha y Fray Mamerto Esquiú, ya que en las inmediaciones hay salas velatorias y un club de hockey.

CÓMO LAS VENDEN

El negocio detrás de este delito es vender las baterías obtenidas ilegalmente a particulares, chacaritas o vendedores inescrupulosos.

Los comerciantes consultados dijeron que es raro que alguien que tiene un negocio de baterías compre un artículo sospechoso, ya que los clientes siempre buscan acumuladores nuevos. Aun así, algunos vendedores ambulantes les ofrecen  baterías y los precios oscilan entre los 500 pesos, alrededor de la mitad de lo que vale una nueva, hasta los 300 pesos.

Según uno de los comerciantes consultados, hay casos en los que terminan bajando el precio a 50 pesos, aunque estos casos son "los que se la quieren sacar de encima porque están muy necesitados”. 

El valor de una batería nueva comienza en los 700 pesos, una regular de 70 Amper. Los precios pueden superar los 2000 pesos en las baterías de larga duración que no requieren mantenimiento y, generalmente, se utilizan en autos considerados de alta gama.

RECUADROS

Precios

Nueva: $700
Es el mínimo de una batería nueva. Llegan a superar los 2.000 pesos.

Robada: $300
Es a lo que generalmente la ofrecen, pero dicen que hasta por 50 pesos las reducen.

Modelos ´95
Desde ese año de fabricación, para atrás, son los vehículos más buscados por los ladrones de baterías.

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