Crimen del policía gay: el homicida no declarará
Pedro Renzo Zamora, el taxi boy de 23 años apodado El Loco Titi, se negará este martes a dar su versión de la masacre que protagonizó el martes 13 de diciembre de 2011 en el interior de un hotel alojamiento, cuando acuchilló al oficial de policía Mario Vega (52) cuando le confesó que tenía Sida.
El juicio por el crimen del policía, quien también era una de las drag queen más conocida de la provincia, está previsto que comience a las 9.30 de este martes, en la Sala III de la Cámara Penal. Será presidido por el camarista Ricardo Conte Grand y la fiscalía estará a cargo de Leticia Ferrón.
Después de leer la requisitoria fiscal, donde se conocerá la acusación contra Zamora, el procedimiento indica que el imputado tiene el derecho a dar su versión de lo ocurrido. Pero fuentes judiciales ligada a la defensa de Gustavo de la Fuente aseguraron a Tiempo de San Juan que Zamora no hablará.
Según precisaron altas fuentes de la Sala I, está previsto que las audiencias sigan el miércoles, a las 9.30, con una inspección ocular a la habitación 2 del Hotel Tu y Yo, en Chimbas, donde se produjo el crimen del policía. Y luego la comitiva judicial se trasladará hasta la Avenida Costanera Juan Perón, en Chimbas, donde el cadáver desnudo de Vega fue abandonado en la parte trasera de su Fiat Uno.
Para el jueves se prevé comenzar con la etapa de los testimonios que, según informaron en la Sala III, son más de 80.
EMPLEADOS
Por otra parte, la situación judicial de los dos empleados del hotel alojamiento acusado de encubrimiento se terminará de resolver el próximo lunes, después de que se hizo una suspensión del juicio a prueba: tras un acuerdo entre el abogado defensor, Fernando Echegaray, y la fiscal Leticia Ferrón, los acusados de encubrir el crimen del policía aceptaron realizar tareas comunitarias a cambio de no ir a juicio. El lunes a las 12 horas se conocerá la resolución del juez Conte Grand.
Los empleados, un hombre de apellido Frías y una mucama de apellido Oviedo, están acusados de encubrimiento agravado (1 a 6 años de prisión es el castigo) habrían visto las pésimas condiciones en que quedó la habitación 2 del hotel, por lo que no le habrían querido abrir el portón a Zamora cuando se iba. La investigación determinó que le habrían cobrado 100 pesos por el trabajo extra. Lo grave es que ellos nunca denunciaron que había sangre por todos lados y que allí se podría haber cometido un crimen, tal como luego determinó la investigación policial que ocurrió.