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martes 12 de mayo de 2026

investigación

De película: la banda de los "empleados infieles" y cómo la desarmaron

El viernes en horas de la noche la Brigada de Investigaciones Sur llevó a cabo un importante operativo para derribar un robo perfecto. ¿Cómo armaban el plan? ¿Quién era la cabeza del grupo? Por Ana Paula Zegaib.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Hebilla hermanos es una empresa distribuidora de firmas importantes de golosinas y productos alimenticios que trabaja con un gran número de empleados debido a su alcance en toda la provincia. Esta compañía había sufrido en tres oportunidades previas robos con la misma metodología que este cuarto, finalmente desbaratado. Las denuncias de los primeros “golpes”, sumadas a las investigaciones de la Brigada Sur y a algunas investigaciones internas de la empresa hicieron que el “auto robo” de casi 31 mil pesos fuera frustrado.
Los tres atracos previos fueron clave para desentramar la metodología que utilizaron los delincuentes para realizar los golpes. A su vez, al tratarse de empleados de la empresa, hubo errores cometidos que hicieron sospechar a los investigadores. Por ejemplo: en todas las ocasiones los robos fueron de alguna manera “incoherentes” debido a que los supuestos ladrones no discriminaban entre dinero, mercadería, herramientas de la camioneta de la empresa, etc. Según fuentes de la investigación, esto levantó sospechas dado que generalmente, los ladrones saben “a lo que van” y no entorpecen su cometido llevándose cosas que no les resulta fácil de manejar después, por ejemplo los matafuegos o los gatos hidráulicos de la camioneta.
Otro dato clave fue la pista de la ruta escogida, dado que era siempre en zonas donde no había señal telefónica de la compañía Claro, que es la que utiliza la empresa Hebilla hermanos para comunicarse con los empleados, como también para mantener registrado por satélite el lugar donde sus vehículos están ubicados.
En esta oportunidad, se sabía que el camión de la empresa transportaría una suma importante de dinero ya que en la zona de Valle Fértil, donde había trabajado la camioneta, no hay buzón para ir descargando el dinero recaudado. La policía plantó billetes marcados en los comercios vallistos que comprarían golosinas en Hebilla, para que éstos se los otorgasen al empleado de la empresa. Estos billetes estaban marcados en un acta, con sus números de serie anotados y chequeados. Se trataba de 50 billetes de $100.
Tal y como se esperaba, los billetes se entregaron al vendedor de Hebilla, quien los transportaría en sobres hasta la empresa (cada sobre con un monto diferente de acuerdo al comercio que le abonaba). Luego de una jornada completa de trabajo en Valle Fértil, el camión emprendía camino hacia San Juan y era allí, en la ruta, donde no hay señal ni satélite que ubique el vehículo, que se llevaría el golpe maestro.
El camión de Hebilla emprendió camino desde Valle Fértil, sabiendo que desde la Difunta Correa hasta la Cuesta de las Vacas, no habría señal ni forma de que se registrara nada. Allí, pasando el típico paraje caucetero es que a la camioneta se subió un segundo hombre. A su vez, dos motocicletas policiales seguían de cerca, pero sin ser vistos, todo el movimiento.
Fue justo antes de la Cuesta de las Vacas, donde en teoría retomarían señal de Claro, que la camioneta se detiene, se baja un hombre (el que había subido hace momentos) y aborda un remís ploteado de la empresa V.I.P con todo el dinero robado de la camioneta. Por su parte, el otro hombre, la supuesta “víctima” quedó en la camioneta para simular luego que fue desnudado y abandonado allí tras el robo.
Los investigadores ya sabían que el dinero iba en el auto, y debían detenerlos para capturarlos con las “manos en la masa”, por lo que se había montado un operativo unos kilómetros después, en el control Fito Sanitario, la posta final del plan. El cálculo de cuánto se demoraría el remis desde la Cuesta de las Vacas hasta el control ya había sido tomado, pero aun así, los delincuentes le ganaron a los tiempos debido a que circularon a gran velocidad, según fuentes policiales.
Unos seis minutos después, el Siena blanco llegó al control del PROCEM, donde la policía logró cercarlos, encerrarlos y quitarles todo el dinero.

¿Quiénes son Antonio Díaz, y Domingo Aguilar?


Díaz era un empleado de los más antiguos de la empresa, y que según fuentes cercanas, había pasado por casi todos los puestos dentro de la compañía. Conocía todo el movimiento preciso de la empresa y además convencía al resto de participar de estos robos debido a que él era una especie de “delegado” de todos los empleados de la empresa ante el gremio.
No sólo le estaba robando a la empresa que desde hace años lo tenía “entre sus filas” sino que en el operativo personal de la Brigada se percató de que Antonio estaba engañando a sus otros dos compañeros de golpe con dos sobres de dinero que ya tenía separados en los bolsillos. Díaz era la cabeza del grupo, y ahora, el más complicado con la justicia. El hombre, según fuentes policiales, tendría a su vez dos familias que mantener y varios conflictos de tipo personal.
Domingo Aguilar es el supuesto remisero y el segundo detenido tras el auto golpe. Ahora también será intensamente investigado ya que su situación es bastante comprometida.
Por último, el chofer del camión es el otro comprometido, pero por el momento se encuentra en libertad debido a que su situación, por ahora, es menos pesada que la de los otros dos.
Investigaciones como estas llevan largo tiempo, pero resultan efectivas dado que, según explicó la policía, siempre que se llevaron a cabo resultaron de alguna manera el “stop” de otros casos similares. Ahora la causa se encuentra en manos del Primer Juzgado de Instrucción, a cargo del juez Benito Ortiz.
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