La buena onda con la que recibe a su clientela es la mejor carta de presentación de Jorge Vila, el churrero de la Mendoza y República del Líbano (Rawson). Y el idilio con su clientela se termina de consumar cuando los paladares prueban sus churros y ruedas. Un manjar de esos que, a los que tienen algunos añitos, transportan a dulces infancias con más juegos callejeros que pantallas táctiles.
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Jorgito, el carismático churrero de la Mendoza (y más allá)
“Fue una iniciativa que se me ocurrió en el 2014, pero en realidad después de practicar un tiempo largamos en mayo del 2015. La idea era contar con una ayuda más a lo que ya hacía, todos sabemos que en nuestro querido país hay veces que no alcanza con un solo trabajo”, empezó relatando el marido de Andrea (la gran coequiper de esta historia) y el padre de seis pujantes hijos.
Tras el comienzo de prueba y error, Jorgito y los suyos salieron a la cancha y empezaron a recibir elogios: “Yo no sabía nada y fue aprendiendo más que nada viendo cosas en internet. También consulté a algunas personas que sabían principalmente sobre el proceso de la masa. Empecé a practicar después de hacerme hacer una churrera de chapa galvanizada. Al principio tiraba mucha masa o me quemaba con el aceite al tratar de dar vuelta la rueda. Cuando me sentí con un poco de práctica ya empezamos con la venta”.
“Empezamos a trabajar primero solo con ruedas y ya con el tiempo le sumamos los churros rellenos con dulce de leche, con crema pastelera, bañados en chocolate y ahora tenemos hasta rellenos con cheddar. Gracias a Dios pegó bastante bien en la zona y seguimos firmes. Hoy por hoy vamos a tener cinco carritos trabajando, en algunos están mis hijos y en otros amigos. Por suerte, esta iniciativa también sirvió para darles un trabajito a ellos”, sumó el comedido simpatizante de Boca Juniors y fanático de San Martín.
A la ‘casa matriz’ de Máximo Churro que se ubica bajo la imponente e histórica antena de Radio Sarmiento, se le fueron sumando sucursales que por estos días se pueden encontrar en el Barrio Santa Teresita, Ruta 40 antes de Progreso, Coll pasando Santa María de Oro y una nueva que está buscando punto estratégico.
A los churros de Jorgito los podés comprar de lunes a viernes, de 7:00 a 12.00 y de 16.30 a 20.00. Los sábados y domingo en horario matutino
Con la llegada del otoño se acerca la temporada alta para el universo de los churreros y Jorgito lo tiene clarísimo: “Los días calor a veces no abrimos porque las ventas bajan un montón. El día fresquito la venta se pone espectacular y más aún si está nublado. Y si hay una pequeña llovizna ya es perfecto, al punto tal que hemos llegado a vender 50 docenas de churros y 50 ruedas en un mismo día”.