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lunes 30 de marzo de 2026

Personajes sanjuaninos

Emanuel Alé: cocinar desde la raíz y la memoria, el camino a su consagración

Su recorrido en la gastronomía, atravesado por las recetas de su abuela y productos de la tierra, terminó por definir una identidad que hoy lo pone en el centro de la escena gastronómica.

Por Florencia García

A Emanuel Alé la cocina no lo eligió de un día para el otro. O, mejor dicho, sí lo hizo, pero en silencio, entre ollas prestadas, tareas que nadie quería hacer y un tío que lo empujó, casi sin saberlo, hacia un mundo que terminaría siendo su vida.

Hoy, con 37 años y más de una década y media en la gastronomía, su nombre recorre San Juan por haberse consagrado como ganador del concurso del Tomaticán. Pero detrás del plato premiado hay una historia mucho más profunda: la de alguien que dejó un camino seguro para seguir lo que le dictaba el corazón.

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Emanuel Alé, embajador de la Fiesta del Tomaticán

“Yo ya tenía otra carrera encaminada, estaba estudiando para ser auxiliar de bioquímica. Nada que ver”, cuenta. En esos años de secundaria, mientras definía su futuro, empezó a acompañar a su tía a eventos y cocinas. Primero, desde abajo. Bien abajo. “Me daban las tareas que nadie quiere hacer”, recuerda. Pero ahí, entre el ritmo intenso de los restaurantes y el aprendizaje constante, algo cambió. Lo que empezó como una salida laboral terminó siendo una vocación. Y no hubo vuelta atrás.

La gastronomía no es un camino fácil. Emanuel lo sabe bien. Jornadas largas, horarios exigentes y la presión constante de las cocinas lo obligaron a tomar una decisión: seguir con sus estudios o apostar todo a ese nuevo mundo que lo había atrapado. Eligió la cocina.

Desde entonces, pasaron más de 15 años de trabajo en restaurantes de la provincia, con experiencias también en Buenos Aires y Córdoba. Incluso, hubo momentos en los que se alejó del rubro, pero siempre, de una forma u otra, terminaba regresando. “Una u otra cosa me llevaba de nuevo a la gastronomía”, dice.

Hoy, su presente lo encuentra en un lugar poco habitual para un chef: una estación de servicio. Allí, lejos de lo industrializado, decidió apostar por otra lógica. “Cambiamos todo lo que es congelado. Nosotros elaboramos desde el menú hasta la pastelería”, explica. La propuesta no es casual: está rodeado de productores, de campo, de materia prima real.

En su día a día trabaja con ingredientes de la zona: tomate, cebolla, ajo. Lo que da la tierra. Lo que forma parte de la cultura sanjuanina. Por eso, cuando vio el concurso del Tomaticán, del que ya había sido espectador en ediciones anteriores, sintió que era su oportunidad. “Soy de Pocito, vivo rodeado de eso. Era algo muy mío”, cuenta. Se anotó. Quedó seleccionado. Y fue.

El sabor de la memoria

El secreto de su plato ganador no estuvo en una técnica sofisticada ni en una receta de autor. Estuvo en la memoria.

“Es la receta de la nona”, dice sin vueltas. Una preparación que no era para uno, sino para toda la familia. Que se hacía sin medidas exactas, pero con sabores imborrables. Que él ayudaba a cocinar sin saber que, años después, sería la base de su consagración.

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A esa receta le sumó detalles propios: ajo asado trabajado aparte, tomates cherry salteados, condimentos especiales y una construcción pensada. Pero la esencia fue la misma, que la nona cocinaba en casa.

Cocinar para otros, pensar en lo propio

A lo largo de su carrera, Emanuel también tuvo experiencias que lo marcaron: cocinar para artistas durante la Fiesta del Sol, participar en eventos importantes y formar parte de espacios gastronómicos reconocidos. Sin embargo, su mirada hoy va más allá.

“Hay muchos productos regionales para aprovechar. Falta animarse más”, plantea. Y no lo dice solo desde la cocina, sino también desde el rol de los empresarios y del propio público. “El sanjuanino a veces cree que va a pagar más o comer menos, y no es así”, reflexiona. Su apuesta es clara: darle una vuelta a la gastronomía local sin perder la raíz.

Fuera de la cocina, Emanuel es simple. Juega al fútbol en la liga de profesionales y, como buen argentino, el asado ocupa un lugar central. “Siempre termino cocinando para el grupo”, cuenta entre risas.

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Emanuel, el asador designado de su familia y amigos

Pero incluso ahí, en lo cotidiano, aparece lo mismo que lo llevó a ganar: el gusto por compartir, por cocinar para otros, por generar encuentro.

La Fiesta del Tomaticán

Este sábado por la noche, la Plaza de la Libertad fue el epicentro de la tercera edición de la Fiesta del Tomaticán, organizada por el Municipio de Pocito, con una gran convocatoria de vecinos y visitantes que disfrutaron de una jornada llena de sabor, música y tradición pocitana.

El jurado, integrado por Analia Tello, Renzo Rodríguez, Gustavo Bersecio, Sol Rojas y el embajador del tomaticán 2025, Iván Arnhold, seleccionó a cinco finalistas: Brisa Rodríguez, Roberto Varas, Emanuel Alé, Gustavo Silva y Miriam López. En una instancia decisiva, los finalistas debieron preparar en 40 minutos un plato a elección con el tomate como protagonista.

Finalmente, el jurado coronó a Emanuel Alé como el nuevo Embajador de la Fiesta del Tomaticán 2026, seguido por Brisa Rodríguez en segundo lugar y Roberto Varas en el tercer puesto.

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Los platos que presentó Emanuel Ale, el embajador en la Fiesta del Tomaticán

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Los platos que presentó Emanuel Ale, el embajador en la Fiesta del Tomaticán

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