Patricia Adriana Flores, docente
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La educación es entendida como la transferencia de niveles de conocimiento y este es recibido por los individuos en distintas etapas de la vida a través del estudio escolástico que comienza en los jardines de infantes. Es allí donde recibimos los primeros datos con contenido y enriquecidos por la información que es dada por el docente utilizando distintas técnicas. Estas suelen ir acompañadas de elementos físicos (juguetes), imágenes de color y lecturas que son comentadas llevándolas al nivel de entendimiento de la corta edad. Salidas didácticas por los alrededores son una experiencia inolvidable que permiten vivenciar el ambiente. Siempre nos preguntamos qué queda en el niño cuando se le habla de temas tan diversos como amistad, ambiente, y muchos otros que incluyen Patria, Estado, Familia. Sin duda quedan esas experiencias del aula en que la maestra es la protagonista y de ella depende que perdure en el niño el gesto del abrazo como simbología de amistad y en el futuro sabrá reconocer ese gesto como tal. En ese nivel también se hacen esfuerzos para que el niño comprenda que el ambiente natural en que está insertada la escuela, la ciudad, el barrio que habita y frecuenta diariamente, es parte de él y de su vida cotidiana. Así en una recorrida por el patio de la escuela el maestro se esfuerza en nombrar las distintas especies de árboles y arbustos que ve en el mismo patio o como parte del paisaje que le rodea. Muestra las distintas especies de aves que surcan el aire y se posan ocasionalmente en el patio e intenta asociar los sonidos con las aves que ven en ese momento. Un esfuerzo que parece desmedido, sin embrago es tan apropiado y justo como el sonido de las vocales bien pronunciadas, como las palabras que encierran un significado tan valioso e importante que deben ser comprendidas por el niño como lo hace al decir mamá. Palabras e imágenes que crean una frase portadora de conocimiento, formando al niño en sus primeros pasos de respeto hacia el medio en que vive. Algunos de esos gestos son practicados dentro del aula como tirar los papeles de las galletas y otras golosinas en el cesto de la basura, la repetición del gesto hará a la conciencia ambiental del espacio en que desarrolle su vida. Mirar las aves y señalarlas diciendo simplemente un nombre asociado a un sonido particular cada vez que van de visita al espacio abierto que brinda el establecimiento educativo, es un buen ejemplo que perdurará en la memoria del individuo. A eso apuesta la docente que trabaja con en el aula de edades integradas de 4 y 5 años en la escuela Juan Huarpes EMER del distrito el Bosque en el departamento Angaco. Dejar una pequeña semilla que busca inculcar el cuidado de lo natural que nos rodea es para el futuro un bien capital de gran valía, más cuando los países valoran la diversidad del acervo genético natural como instrumento de poder ante otros. Hoy se posiciona mejor el país que es capaz de salvaguardar los recursos naturales que posee porque así asegura la sobrevivencia de los ciudadanos que integran su sociedad.
