El camino del rock te lleva en algún momento hacia una encrucijada donde tenés que decidir cuál es el mejor sendero que vas tomar, sin posibilidades de retorno a ese punto de partida de donde alguna vez saliste. Entre esos cambios, incertidumbres, crisis internas, retornos y vueltas, está Babilonia, un fiel reflejo que nos enseña que hacer rock and roll no es para espíritus débiles, sino para gente tenaz que sabe bien a dónde va. En algún monoblock en la ciudad de Rawson transcurrió esta entrevista junto a Franco (primeras guitarras), Rodrigo “pety” (guitarras), Chulo (bajo) y Jona “enano” la voz de la banda que faltó, pero con aviso.
-¿Cómo empezaron en la escena rockera Sanjuanina?
-Franco: Esto empezó en el 2003 con cinco integrantes, esa formación a lo largo del tiempo sufrió algunos cambios, ya que paramos en el 2006. En esos primeros tres años pudimos ser soportes de bandas porteñas como Turf, Intoxicados, Bulldog, Gardelitos. El último toque fue con La 25. Tuvimos problemas entre el bajista y el batero, estuvimos dos años sin tocar. Luego de ese tiempo me junto con un amigo que me planteó la idea de volver, buscamos al batero que teníamos antes y como no podíamos tener el mismo bajista, terminamos metiendo a mi hermano. Se fueron prendiendo de a pocos los antiguos integrantes hasta que volvimos. Ese año entre el 2009 y 2010 fuimos soporte de No te Va Gustar y Guasones.