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lunes 20 de abril de 2026

Impacto cero

El cambio del ENRE que dejó afuera a Filo del Sol no altera la hoja de ruta de Vicuña en San Juan

La “fe de erratas” del organismo nacional corrigió resoluciones previas y excluyó al proyecto Filo del Sol del esquema eléctrico de 500 kV. Pero eso no cambia los planes de Vicuña.

Por Elizabeth Pérez

La corrección que realizó el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) al dejar afuera al proyecto minero Filo del Sol del plan vinculado a la línea de 500 kV de Vicuña, no modifica en nada los planes iniciales, según indicaron desde la minera en San Juan.

Con esta corrección, el desarrollo energético queda ahora asociado exclusivamente a la primera etapa de Josemaría, con una demanda estimada cercana a los 260 megavatios. La modificación se formalizó a través de la Resolución 214/2026, que funciona como fe de erratas de disposiciones anteriores (79/2026 y 165/2026), en las que tanto Josemaría como Filo del Sol figuraban dentro del pedido de acceso y ampliación del sistema de transporte eléctrico.

Pese al cambio, desde la empresa Vicuña buscaron llevar tranquilidad y remarcaron a Tiempo de San Juan que la decisión “no influye” en los planes generales del proyecto. Según explicaron, lo que fue aprobado por el ENRE responde únicamente a una etapa inicial, ya prevista dentro de su esquema de desarrollo.

El pedido de prioridad de Vicuña

La capacidad energética que ha solicitado la minera al ENRE es específicamente para la primera etapa del proyecto, es decir Josemaría. No ha solicitado de inmediato la capacidad total -que son los 700 MW que requeriría el proyecto maduro- porque la red actual no podría soportarlo sin inversiones masivas en infraestructura. Por eso se intuye que el cambio del ENRE es una corrección de tipo formal, no de fondo.

Lo que sí gestionó Vicuña -y obtuvo- fue el pedido de “prioridad de acceso a la red frente a terceros”, aunque circunscripto a esta primera fase. Ese punto, justamente, fue el que generó cuestionamientos tanto de otras compañías mineras como del Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE).

En ese marco, el ENRE ya anticipó que convocará a una audiencia pública en San Juan para discutir el alcance del esquema eléctrico y las condiciones de acceso al sistema.

El proyecto de infraestructura en cuestión gira en torno a la línea de 500 kV que conecta Mendoza con la estación Nueva San Juan y que se extiende hasta Rodeo. Si bien la traza ya está construida en 500 kV, actualmente opera limitada a 132 kV.

Para concretar el salto de capacidad será necesario ejecutar una serie de obras: adecuaciones en la estación Nueva San Juan, una intervención de mayor envergadura en la estación Rodeo, y la construcción de una nueva línea de 500 kV hasta la estación Chaparro, en el límite con La Rioja.

A eso se suma una nueva estación transformadora en ese punto y las líneas intermedias correspondientes. Desde allí, además, deberá desarrollarse una línea eléctrica de uso privado que abastezca directamente al proyecto Josemaría.

En este esquema, Vicuña se comprometió a financiar toda esa infraestructura, en un modelo que le permitiría asegurar prioridad en el uso de la capacidad disponible.

Cómo es el futuro proyecto Vicuña

Vicuña es un proyecto conjunto e integrado que surge de la unión de los depósitos de cobre y oro Josemaría y Filo del Sol, operado por la empresa Vicuña Argentina S.A. (propiedad de Lundin Mining y BHP).

La minera ya informó que este megaproyecto sanjuanino adoptará un modelo de ejecución en etapas para poder extraer el mayor potencial del recurso de manera financiable y técnica. El desarrollo se divide en tres etapas principales, según el estudio integrado publicado recientemente:

La primera fase y la demanda de energía

Josemaria es un depósito de cobre, oro y plata que se explotará mediante una mina a cielo abierto convencional. Tiene una vida útil estimada de 25 años y planea una capacidad de procesamiento de 175.000 toneladas por día en su futura planta.

Esta fase es la que origina las primeras necesidades de infraestructura eléctrica en la zona y por la cual la empresa solicitó la prioridad de uso de la línea de 500 kV en San Juan. Se calcula que la demanda de potencia máxima para abastecer las operaciones será de 260 MW.

La mayor parte de la energía se utilizará para reducir el tamaño de la roca desde bloques de un metro hasta convertirlos en un polvo similar al talco.

Josemaría contará para lograrlo con seis molinos gigantes, de los cuales tres son molinos SAG (semiautógenos) y el resto son molinos de bolas. Cada uno de estos motores tiene una potencia de placa de aproximadamente 25 MW. Estos equipos ya se encuentran fabricados y almacenados en San Juan, esperando el inicio de la construcción.

Vicuña Argentina ya está habilitada como Gran Usuario Mayor (GUM) del Mercado Eléctrico Mayorista, requisito esencial para transaccionar energía directamente.

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