A corazón abierto, la mujer cuenta cómo atraviesa los 12 años sin Rocío, víctima de femicidio. Habla del duelo silencioso, de cómo la recuerda en rincón de su casa y de por qué el brutal caso de La Matanza la golpeó de lleno: “Siempre el dedo señalador es hacia la víctima”.