Malas noticias recibió el cantante Elián Valenzuela, conocido como L-Gante, quien lleva varios días preso en la causa que lo investiga por privación ilegítima de la libertad y amenazas contra dos empleados municipales. Sucede que, si bien el juez de Garantías que interviene en la causa había otorgado la prisión domiciliaria, la misma fue revocada, por lo que seguirá el proceso detenido.
Revocaron la prisión domiciliaria y L-Gante seguirá preso
Fueron los integrantes de la Sala III de la Cámara de Apelaciones de Mercedes quienes decidieron dar marcha atrás con lo que había dictado el juez de Garantías de Moreno, Gabriel Castro, quien el 11 de junio beneficio al cantante con la prisión domiciliaria monitoreada con tobillera electrónica.
“Consideramos, entonces, que las circunstancias apuntadas por el a quo, no se exhiben como un factor decisivo que permita sostener la desaparición o el debilitamiento del peligro procesal”, expresaron los magistrados Carlos Risuleo y Oscar Reggi en su resolución de 8 páginas. En el escrito, los jueces aseguran que “no advertimos que las condiciones personales del imputado, valoradas por el juez de grado, se presenten como circunstancias excepcionales que habiliten a morigerar la cautelar que pesa sobre el mismo”.
Los magistrados también apuntaron en el escrito contra el juez Castro, al señalar que los argumentos para otorgar la domiciliaria “no resisten el análisis”.
A raíz de esta determinación, el cantante de cumbia 420 seguirá en una celda en la DDI de Quilmes, donde está detenido hace varias semanas. Ahora, la Justicia deberá solicitar cupo en una cárcel bonaerense para su traslado.
Elián está detenido tras un suceso ocurrido el 27 de mayo, cuando salió con varios amigos a bailar a un boliche de General Rodríguez. Al salir, tuvieron una discusión con un grupo de personas, entre las que se encontraba un empleado municipal vecino del barrio.
“En ese contexto, después del incidente, la Guardia Urbana de Protección Ciudadana del Municipio demoró a los amigos de L-Gante”, detallaron fuentes del caso. Cuando el intérprete se enteró de lo sucedido con sus amigos, decidió actuar por su cuenta. “El músico tomó al empleado municipal, le apuntó con una pistola, lo obligó a subir a su coche y se lo llevó”, describieron.
Así, condujo unas pocas cuadras dentro del barrio Bicentenario, hasta que halló y amenazó a la segunda víctima para que ingrese a su auto”. Así, aseguró un investigador, “los retuvo por 20 minutos, diciéndoles: ‘Si no sueltan a mis amigos, no los suelto a ustedes’”.
Cuando L-Gante se enteró de que sus amigos “habían sido sólo identificados, sin tomarse decisión de restricción de su libertad”, dejó descender de su vehículo a las personas que retenía.