La historia tiene ribetes, para los que la miramos de afuera, desopilantes.
La mujer de una súper estrella de la música lo dejó por "mensajito", y se fue a vivir con otro a su mansión
La súper estrella de la música mundial, Phill Collins, fue abandonado por su mujer por mensaje de texto.
Orianne Cevey le escribió: "Encontré a otra persona y me gustaría intentar ver si puedo volver a ser feliz".
Pero esto es casi nada, comparado con lo que siguió.
Cuando Collins regresó abatido a su mansión de 40 millones de dólares en Miami, se encontró con que Cevey, de 46 años, estaba viviendo allí con su nueva pareja, la que le dio la "oportunidad” de ser feliz.
Se trata del guitarrista Thomas Bates, de 31 años, con quien se casó en secreto en Las Vegas entre julio y agosto.
Ahora el ex baterista de Génesis se vio obligado a poner a trabajar a la justicia para sacar a los inoportunos Okupas.
Claro que esto parece un claro caso de Karma. Décadas atrás, Collins abandonó a su segunda esposa, Jill Tavelman, por fax.
Al menos le dejaron el gorro.