Los conflictos de Mauro Icardi, con algunos de los compañeros, con la dirigencia y hasta con la hinchada del Inter son cada vez más profundos. El de mayor trascendencia es el desacuerdo contractual. El equipo italiano le ofreció un contrato de 6.5 millones de euros anuales y el futbolista argentino, asesorado por su mujer y a la vez representante, Wanda Nara, desestimó la propuesta. Pretendía, al menos 10 millones. Debido a esta serie de enfrentamientos, el destino del delantero de 26 años va a estar lejos del Inter. O no tan lejos, probablemente vaya a la Juventus o al Napoli, equipos de la misma liga italiana que lo pretenden.






