Dos policías fueron atacados a golpes por familiares y amigos de un delincuente al que detuvieron cuando robaba un auto. Uno de los efectivos está gravemente herido tras recibir un golpe en la cabeza con un elemento contundente, por lo que deberá permanecer internado.
Se trata del policía Nicolás García, quien junto a su hermano Juan Carlos, también miembro de la fuerza, fueron atacados a golpes y pedradas el pasado domingo, tras detener a un ladrón en el barrio Obispo Piedrabuena, en Tucumán.
Ambos efectivos estaban en su casa cuando advirtieron que un delincuente intentaba robarle el auto a un vecino, por lo que intervinieron para apresarlo, según relataron fuentes del caso.
Cuando mantenían al sospechoso reducido y aguardaban refuerzos, arribaron al lugar familiares y amigos del detenido para exigir su liberación y, ante la negativa policial, atacaron a golpes y pedradas a los efectivos desde la esquina de José Hernández y Rafael Obligado.

Uno de los efectivos permanece internado en el Hospital Ángel Padilla.
Los proyectiles impactaron en los dos efectivos que quedaron tendidos en el suelo. Uno de los elementos contundentes impactó en la cabeza de Nicolás García y le causó una grave herida, por lo que debió ser trasladado al Hospital Ángel Padilla, donde los médicos informaron que su estado es muy delicado.
Si bien el ladrón aprovechó la situación para huir del lugar, el personal policial logró localizarlo a partir de los datos ofrecidos por testigos. Al intentar detener al responsable de la agresión, la policía tuvo que usar la fuerza para reducirlo, ya que el hombre los atacó con un cuchillo. Finalmente, el implicado quedó a disposición de la Justicia.