El Tribunal Oral en lo Criminal 22 halló culpable a Pablo Gabriel Artaza, que cumple prisión preventiva en el penal de Ezeiza, y le aplicó la pena máxima, en coincidencia con la solicitud que había hecho el fiscal del juicio, Marcelo Martínez Burgos.
En el juicio quedó demostrado para los jueces que el 13 de junio de 2015, alrededor de las cuatro de la tarde, Artaza asfixió a su madre dentro del departamento en el que convivían, en la calle Pasco al 500.
Los magistrados descartaron la coartada del acusado sobre un posible robo porque "ningún vecino, ni nadie, vio ni advirtió nada raro, la cerradura de entrada al edificio así como la de la casa no estaban violentadas, por lo que descartamos de plano la hipótesis de un robo”.
Los jueces tuvieron en cuenta las 13 lesiones que presentaba el cuerpo de la víctima y que eran previas al momento de su muerte, lo cual demostraría la situación de maltrato a la que era sometida, se agregó.
Además, escucharon los testimonios de la hermana del acusado cuando aseguró en el juicio que vivían "llamando a la comisaría”, y de una vecina, la cual sostuvo que en el edificio "se sentían los golpes y ella gritaba. Era un cadáver, pedía comida en la calle (...), un día la sacó en invierno a la calle y le tiró agua fría porque le decía sucia”, agregó.
El ahora condenado había conseguido que su madre vendiera a un tercero otro departamento de su propiedad, sobre la calle Combate de los Pozos, en el barrio porteño de San Cristóbal, pese a que no conservaba "la capacidad biopsicológica necesaria para firmar el boleto de compraventa”, y el dinero se lo quedó Artaza.
En 2010 la víctima había denunciado por primera vez a su hijo en la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema (OVD) y contó las agresiones que sufría en la convivencia.
(Fuente: Crónica)