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martes 12 de mayo de 2026

Temporal

Situación crítica en el centro y norte de Santa Fe

El panorama que se repitió en toda la región incluye calles inundadas, poblaciones aisladas e importantes daños materiales.
Por Redacción Tiempo de San Juan
Una importante zona del centro de la provincia de Santa Fe sufrió ayer las consecuencias de intensas lluvias que anegaron poblaciones y caminos por la falta de infraestructura para afrontar el caudal generado.

Una de las situaciones más graves se dio en la propia capital provincial, donde el intendente José Corral ordenó suspender todas las actividades comerciales y la circulación del transporte público durante toda la jornada.

La circulación vehicular en la autopista Rosario - Santa Fe siguió interrumpida a la altura de Coronda debido al desborde del arroyo Colastiné, y los vehículos son desviados hacia la Ruta Nacional 11, donde sólo se permite el paso de vehículos livianos.

Al respecto, el director provincial de Protección Civil, Marcos Escajadillo, explicó que el temporal de ayer, sumado a la seguidilla anterior de lluvias y las masas de agua que avanzan desde el oeste (las zonas limítrofes con Córdoba) conformaron una compleja situación que afecta a las zonas centro y norte de la provincia.

Al ser entrevistado en LT8, Escajadillo sostuvo: "Se están haciendo relevamientos en municipios y comunas del área central. En la ciudad de Santa Fe, la cantidad de lluvia caída fue entre 50 y 70 milímetros en pocas horas, según los distintos lugares y está activado los protocolos de emergencias tanto de las áreas locales como de los bomberos voluntarios”.

No viajar

Desde la Agencia Provincial de Seguridad Vial (Apsv) emitieron un comunicado oficial que recomendaba no salir de viaje hacia el centro-norte de la provincia, ya que muchas rutas se hallaban en condiciones "intransitables”.

Además, desde el mismo organismo informaron que debido a la acumulación de agua sobre la ruta provincial 14, a la altura de Bigand, se decidió cortar el tránsito sobre esa arteria y los automóviles son desviados por calles internas de la localidad.

Suspendieron las actividades en la capital provincial

Durante la mañana de ayer, el intendente de la ciudad de Santa Fe, José Corral, anunció la suspensión del funcionamiento del transporte público y todas las actividades, con excepción de las "relacionadas con la emergencia”.

La capital provincial y sus alrededores afrontaron una tormenta eléctrica con abundantes precipitaciones que hicieron que la población entre en pánico recordando la trágica inundación de 2003 y otras situaciones de menor gravedad registradas en 2007 y 2013. Ayer se registraron 58 milímetros de agua caída hasta las 8, cuando la Municipalidad hizo pública la decisión de "suspender las actividades de la ciudad, excepto las relacionadas con la emergencia, los propios servicios municipales, servicios de emergencia y salud”.

Como consecuencia, no hubo actividades educativas (más allá de que la mayoría de los docentes realizaban su segunda jornada de paro), comerciales y no circularon taxis y colectivos. Por su parte, la Universidad Nacional del Litoral resolvió suspender los exámenes y la actividad académica.

Sin luz

Cuatro distribuidores de media tensión de la EPE quedaron fuera de servicio debido a "la inundación de cámaras subterráneas”, según voceros de la empresa, lo cual dejó sin suministro eléctrico a los barrios Candioti, Cabral, Microcentro, Recoleta y Centenario de la capital provincial.

En la ciudad de Esperanza, ubicada a pocos kilómetros de Santa Fe, también se vio interrumpido el servicio de la EPE, y la Municipalidad solicitó a la población que no salga de sus hogares, ya que la mayoría de las calles se encontraba anegada.

Bonfatti sostuvo que no se prevé un desborde del río Salado

Mientras el agua tomaba las calles de la ciudad de Santa Fe y el fantasma de lo sucedido en 2003 hacía temer terribles consecuencias, el gobernador Antonio Bonfatti, dio una conferencia de prensa en la cual descartó la posibilidad de que a raíz de las intensas lluvias se produzca un desborde del río Salado, como sucedió a fines de abril de ese año.

"No se prevén desbordes del Salado, que es la angustia que tiene Santa Fe por lo que alguna vez vivió la provincia”, dijo Bonfatti ante las cámaras de los medios televisivos, rodeado de varios miembros de su gabinete, y enfatizó que "en una semana ha llovido la mitad de lo que llueve normalmente durante todo un año”, refiriéndose a que en los últimos 7 días cayeron más 500 milímetros.

Los departamentos más afectados son: La Capital, Castellanos, Las Colonias, 9 de Julio, Vera, así como parte de San Jerónimo, San Martín y Caseros.

En cuanto a las localidades más afectadas, además de la ciudad capital, hay cascos urbanos con serias dificultades, como Clucellas, Colonia Cello, Bauer y Sigel, Josefina, Santa Clara de Saguier y Frontera, todos ubicados en el oeste santafesino.

Al respecto, Bonfatti aclaró que "el agua que baja desde la provincia de Córdoba buscando el río Paraná no penetra a los departamentos Castellanos o Las Colonias, sino que se dirige por la pendiente este de la provincia vecina hacia Mar Chiquita o hacia el río Carcarañá”.

Evacuados

Con respecto a los evacuados, hasta el momento de la conferencia, eran: 22 familias en Santa Fe, 100 personas en Recreo, 15 personas en Monte Vera, 25 personas en Santo Tomé, 30 personas en Rafaela, 30 personas en Colonia Cello, 8 personas en Coronda, y 6 personas en Esperanza.

"Hay tres localidades -Aurelia, Santa María Norte y Eustolia- que están aisladas porque ha habido cortes de ruta; se las está asistiendo con helicóptero, al igual que algunos parajes en la zona de Villa Minetti”, añadió el gobernador.

 

Fuente: El Argentino 

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