La casa de dos pisos de Griveo 3823, en Villa Devoto, estaba vacía ayer por la tarde y con las persianas bajas. El Peugeot 307 gris del abogado penalista Horacio Ruiz lucía abandonado sobre la vereda de baldosas grises, recién mojada para quitar la huella de la muerte.
Ejecutan a un abogado que defendió a un poderoso jefe narco colombiano
El agua sucia de sangre permanecía inmóvil debajo del vehículo. El portón negro de cuatro puertas, los cuatro escalones percudidos de la vivienda, la cinta de peligro acurrucada en el cesto de basura quedaron como testigos mudos del asesinato del hombre de 52 años, que defendió a reconocidos narcotraficantes, entre ellos el colombiano Luis Caicedo Velandia, alias "Don Lucho". El sábado a la noche fue ejecutado de un tiro en la cabeza y la principal hipótesis es que se trató de un ajuste de cuentas.
Según los voceros policiales, el crimen con tintes de sicariato ocurrió alrededor de las 20:30, cuando Ruiz llegaba en auto a su casa, acompañado por su esposa Noelia y su pequeña hija. Las fuentes señalaron que el abogado subió el auto de trompa a la vereda y fue sorprendido por cuatro hombres mientras intentaba abrir el portón. No hubo tiempo para diálogos ni suplicas. Uno de los desconocidos apuntó la pistola automática al parietal izquierdo del abogado y disparó. Ruiz se desplomó malherido.
El penalista Horacio Ruiz defendió a varios clientes que enfrentaron casos que fueron muy mediáticos.
Luego del estampido seco, el asesino regresó al auto en el que lo esperaban sus cómplices y escaparon sin robar nada. Noelia quedó sola, envuelta en llanto y gritos de desesperados.
Marcelo, vecino de la víctima, escuchó la secuencia mortal desde su casa. Al salir a la calle encontró al abogado agonizando.
"Una vecina que es médica lo mantuvo con vida hasta que vino la ambulancia", señaló Marcelo, que detalló que otros testigos de la cuadra alcanzaron a ver el vehículo de los asesinos y hasta aportaron el número de patente a los investigadores, que luego establecieron que el coche no era robado.
Después de ser asistido por los médicos, Ruiz fue trasladado de urgencia al Hospital Zubizarreta, donde murió a los pocos minutos de llegar como consecuencia de las lesiones sufridas.
En tanto, agentes de la Comisaría 45 de la Policía Federal llegaron a la escena del crimen junto a los peritos de la Unidad Criminalística Móvil para intentar levantar rastros y huellas que explicaran la mecánica del homicidio. A ellos se sumaron los detectives de la División Homicidios, cuyas sospechas más fuertes apuntan a que el asesinato pudo haber estado vinculado a la profesión de la víctima.
Respecto de los datos aportados por la esposa de Ruiz, también abogada, un jefe policial dijo que ella alcanzó a decir había escuchado "una frenada y luego un disparo".
Ayer por la tarde, los vecinos se asomaban temerosos a las puertas de sus casas. Los autos pasaban lentos frente a la vivienda de Ruiz, y sus ocupantes miraban curiosos la escena del crimen.
Marcelo, el primer vecino en socorrer al abogado, no cree que el caso encierre un ajuste de cuentas. "No me parece, era un pibe maravilloso, yo lo conozco, hace más de diez años que vivo acá, hablamos todos los días. Esto fue un intento de robo al voleo como le pasa a un montón de gente a diario."
Y agregó "hace cinco años sufrí una tentativa de robo y tuve la suerte de salir bien pero me pusieron un arma en la cabeza, y robos menores hay un montón, nada que ver con lo que pasó ayer por supuesto".
Finalmente, Gustavo, otro vecino del barrio, se quejó de los hechos delictivos cometidos en la zona, a pesar de que "hay mucha vigilancia" y señaló que el problema del lugar es la cercanía con la Avenida General Paz, la ruta de escape que "los delincuentes buscan como salida preferida".
Dos causas resonantes
El penalista Horacio Ruiz defendió a varios clientes que enfrentaron casos que fueron muy mediáticos. Entre ellos aparece Juan Martín Scordamaglia, ex esposo de Gabriela Vitale, detenida por lavado de dinero proveniente del narcotráfico, en una causa que también tuvo involucrados a la modelo colombiana Angie Sanclemente Valencia y su novio Nicolás Gualco. Scordamaglia también estuvo procesado en ese expediente, además de haber sido acusado de abusar sexualmente de la hija que tiene con Vitale.
Pero sin dudas el cliente más importante que tuvo fue Luis Agustín Caicedo Velandia, el narcotraficante colombiano capturado en nuestro país en 2010, a quien trató de hacer pasar por un ciudadano guatemalteco, llamado Carlos José Martínez Castañeda. "Don Lucho" era quien movía los hilos del poder detrás de la organización criminal que durante casi 20 años tuvo como cabeza visible al paramilitar Daniel "El Loco" Barrera Barrera, quien fue capturado en 2012 en Venezuela y luego extraditado a EE UU. La misma suerte corrió Caicedo Velandia con la defensa de Ruiz de por medio.
(Fuente: InfoNews)