El ex intendente de San Miguel, Aldo Rico, dará el sí hoy al mediodía en el Registro Civil de la localidad de Bella Vista con Marisa Guilanea, una morocha pulposa mucho mas joven que él a quien conoció hace 12 años cuando él todavía estaba casado con su anterior mujer, Noemí Crocco. Esta noche, los enamorados celebrarán una fiesta en el lujoso hotel “La tour en Brique” de la coqueta localidad bonaerense. En la lista de invitados figuran muchos políticos, entre ellos, Adolfo Rodríguez Saá. Marisa era la abogada del ex presidente y fue él casualmente quien los presentó. También participarán de la celebración el peluquero Fabio Cuggini, Dante Camaño y el periodista Chiche Gelblung.
Aldo Rico pasa otra vez por el altar
Aldo y Marisa tienen un hijo en común, José María, de 8 años. Ella ya era madre de Melina, que hoy tiene 24 años, y Marlene de 20. Rico, por su parte, tiene tres hijos de su primer matrimonio, Alejandra, Manola y Aldo Nicolás, para quienes fue muy difícil asumir que su papá de un día para otro abandonó su casa del country Los Fresnos, para refugiarse en los brazos de la joven mujer. “No nos casamos por Iglesia porque los dos tuvimos un matrimonio anterior, pero igual me voy a poner un vestido largo, aunque de color champán”, contó la novia a Crónica.
“Aldo va a usar un traje negro que, te digo la verdad, me costó mucho convencerlo para que se lo ponga”, agregó. Marisa dijo que por ahora no habrá luna de miel porque ya terminan las vacaciones de julio y el hijo de la pareja debe volver al colegio. “Dejamos el viaje pendiente para enero”, confesó. “Además, estamos con mucho trabajo”. Aldo Rico se encuentra momentáneamente alejado de la política y es dueño de una agencia de seguridad privada, mientras que Marisa es concejal de San Miguel. Algunos rumores señalaban que él se postularía nuevamente como candidato a intendente del distrito, pero su enamorada lo negó.
El escándalo
Noemí Crocco había conocido a Aldo Rico cuando tenía sólo cinco años, porque era el mejor amigo de su hermano. Fueron novios de chicos y llegaron a estar más de 40 años juntos. Un día, ella comenzó a sospechar que su marido no le era fiel y contrató una agencia de espías que le interceptaron el teléfono y le hicieron un seguimiento. Fue en 2002, cuando la mujer descubrió que su marido estaba “de trampa” en Baradero con quien en aquel momento era candidata a senadora por el duhaldismo. Los viajes de la campaña fueron fundamentales en el crecimiento del amor de la pareja, y se los veía siempre juntos en los actos del PJ. Noemí no encontró consuelo y hasta amenazó con escribir un libro sobre la verdadera vida de su marido, que nunca publicó. La mujer quedó sola al cuidado de sus nietos y la compañía de sus amigas, sin poder asumir nunca este destino tan contrariado.
Se fue sin decir adiós
Aldo Rico despertó una mañana en su casa del country Los Fresnos de Bella Vista, salió en su camioneta y nunca más volvió. Lo hizo sin avisar a sus hijos ni a su mujer, Noemi Crocco, quien estuvo muchos años sin volver a sonreír. En esa semana estaba por nacer su nieta, Josefina, pero nada lo detuvo, el amor era más fuerte. Aquel día, pasó a buscar a su amada Marisa Guilanea y viajaron a buscar un refugio en el sur. El ex diputado, Alberto Pierri, les prestó su mansión de Villa Angostura con vistas al Lago Nahuel Huapi donde tuvieron su primera luna de miel. Noemi, destrozada por el dolor, no podía creer la historia que vivía. El hombre que toda la vida había predicado el valor de la familia se había ido sin decir adiós. Los años pasaron y las heridas de sus tres hijos fueron cicatrizando. “Con ellos tengo una relación normal”, contó Marisa a “Crónica”, aunque no dio detalles sobre si estarán en la fiesta de esta noche o no.