Isidro Peludero (78) y su mujer, Mafalda Castro (76), fueron sorprendidos mientras dormían por los tres chicos, que se colaron en la casa de 9 de Julio al 400 por la claraboya del baño. Una vez adentro, tomaron un machete, un estilete (objeto filoso para asar brochettes) y un palo, y sometieron a una dura golpiza a la pareja para lograr que le indicaran dónde guardaban sus ahorros, cerca de dos mil pesos. Luego, los remataron a palos para evitar que los reconocieran.
Córdoba: Tres chicos torturaron y asesinaron a una pareja de jubilados
Recién días después se descubrió el doble asesinato. A las pocas horas, el fiscal de instrucción de Cosquín, Martín Bertone, ya tenía el caso casi resuelto. El hermano más grande del chico de 13 años contaba lo que este le había relatado. A partir de entonces, el funcionario judicial se abocó a terminar de cerrar un círculo que parecía incompleto. ¿Sólo tres adolescentes, casi niños, habían sido capaces de tanto espanto?
El viernes, los tres ya estaban bajo disposición del Juzgado de Menores, a cargo de Gabriel Prémoli. Dos de ellos se animaron a recordar lo sucedido. En síntesis, dijeron que estaban bastante drogados cuando se les ocurrió ingresar a robar en la casa. Que los jubilados se despertaron y que los golpearon para evitar que se levantaran. Y hasta describieron cómo les aplicaron los golpes de gracia.
Aún quedan otras dudas, ya que ninguno pudo explicar qué hicieron con el dinero. ¿Alguien los obligó a ir? ¿Intervinieron más chicos? Hasta ahora, no hay indicios.
(Fuente: Diario La Voz)