Durante toda la madrugada y parte de la mañana del domingo vecinos, familiares, policías, bomberos y funcionarios despidieron al comisario Julio Barros.
Doloroso adiós a víctima de la masacre de San Luis
La jornada arrancó en el cuartel de bomberos, donde hicieron el velatorio en la mañana del domingo. Luego, en una gran caravana, llevaron los restos a la Iglesia para concluir el recorrido en el cementerio local.
"Se fue un hombre que hasta el último aliento de su vida luchó haciendo honor al juramento que hicimos cuando nos entregaron la insignia de oficial, la cual fue defender la vida de nuestros semejantes hasta perder la propia. Cada vez que se haga una arenga recordando a cualquiera de nuestros héroes, cuando recordemos el nombre de Julio Barrios se va a escuchar en el firmamento, ¡Presente!”, dijo con emoción el comisario mayor, Hernán Soloa, para así despertar un aplauso cerrado entre cientos de vecinos conmocionados por la partida del comisario asesinado.