El albañil Jorge Julio López desapareció dos veces.
Siete años sin Julio López
La segunda vez que desapareció fue hace siete años, el 18 de septiembre de 2006, el día en que se manifestaban los alegatos de la querella en el juicio por genocidio contra Etchecolatz. Desde entonces se desconoce dónde está y qué sucedió.
El testimonio que había brindado López fue muy importante para condenar a Etchecolatz –director de Investigaciones de la Policía Bonaerense entre marzo de 1976 y fines de 1977–. Este asesino y torturador estuvo a cargo de 20 centros clandestinos de detención en la provincia de Buenos Aires, cuando la Bonaerense estaba bajo el mando del ex general Ramón Camps. Por eso mismo fue uno de los responsables de la conocida como “Noche de los Lápices”, el operativo de secuestro y asesinato de diez estudiantes secundarios de La Plata.
Por la desaparición de Julio López, las sospechas recaen sobre el entorno de Etchecolatz –finalmente condenado a cadena perpetua–, pero hasta este día, siete años después del secuestro, aún no hay procesados ni detenidos en la causa judicial.
Agrupaciones defensoras de los derechos humanos y partidos políticos realizaron distintas marchas esta semana en recuerdo de Julio López y, fundamentalmente, reclamando a la Justicia que avance en la causa para esclarecer esta desaparición en democracia.
“Me van a preguntar si estoy conforme, y realmente no. No sabemos qué pasó, la Justicia no nos dice. A lo largo de todo este tiempo, hemos comprendido que el de mi viejo debe haber sido un testimonio importante. Hay alguien que se ha sentido asustado por su testimonio, no sólo por lo que dijo sino por las pruebas que pudo aportar. Tal vez el error más grande que se cometió en este juicio es que se sentenció a Etchecolatz solamente en un principio, y no a todas las personas que mi viejo nombró. Se dejó libres a un montón de personas”, señaló este miércoles Rubén, hijo del albañil desaparecido.
Siete años pasaron.
La Justicia no tiene respuesta.
Ya es hora de que las tenga.
FUENTE: XXIII