En la madrugada de este jueves fue baleado un sacerdote de la Iglesia Católica en Godoy Cruz, en Mendoza. Estaba con dos prostitutas al momento de ser atacado por dos desconocidos. Según declaró una de las mujeres, el cura quería “salir” con ellas. Por su parte, el padre del religioso habló con este portal y dijo que a su hijo le dispararon en un intento de robo.
Balearon en Mendoza a un cura que iba con dos prostitutas
Marcelo Rolando Lopresti (37) se encuentra internado en el Hospital Lagomaggiore. Le dispararon desde muy poca distancia y el proyectil le ingresó por el costado izquierdo de la región abdominal. El ataque ocurrió alrededor de la 1.20 en las inmediaciones de calles Rawson y Vélez Sársfield.
Pero el sacerdote no llegó hasta ese lugar porque estaba paseando o por casualidad. Fue a llevar a una prostituta hasta su casa, en el barrio Pablo VI, de Godoy Cruz.
En la esquina de calles José Federico Moreno y San Luis, de Capital, la había levantado en la madrugada de este jueves. La trabajadora sexual se llama María Valeria Peralta (33). Ella estaba parada en esa esquina trabajando cuando “se detuvo un auto de color gris. Bajó un gordito con bermudas y camisa a cuadros que quería ’salir’ “, declaró la mujer en sede judicial.
La trabajadora sexual le respondió que se iría con él, pero que debían ir a buscar a una compañera (Adriana) que también trabaja por calle San Luis. Fueron por ella y debieron ir hasta la casa de Adriana en Las Heras a buscar sus medicamentos porque se le había bajado el azúcar ya que es diabética. Hicieron la diligencia y partieron hacia el barrio Pablo VI, de Godoy Cruz, a la vivienda de María Valeria.
El cura Lopresti detuvo la marcha de su auto en las inmediaciones de calles Guillermo Rawson y Vélez Sarsfield. Según lo que declaró Peralta, en ese lugar fue atacado. “Yo me estaba poniendo un pantalón porque estaba con pollera cuando apareció un hombre y disparó”, relató en la Oficina Fiscal N° 3. La bala hirió al religioso.
Su padre, Domingo Lopresti, no dudó en afirmar que “se trató de un intento de robo”. Él alcanzó a hablar unas pocas palabras con su hijo cuando estaba por ingresar al quirófano del Lagomaggiore. La Justicia aún no le tomó declaración, sólo está el testimonio de la trabajadora sexual y de su padre.
Domingo está muy preocupado por la salud de su hijo, quien vino a Mendoza a pasar unos días de vacaciones.
“Mi hijo hace unos 11 años que vive en Montalto Di Castro, una ciudad que está al Norte de Roma. Él es misionero”, le contó Domingo a Diario UNO.
Fuentes judiciales confiaron que la investigación no apunta sólo a encontrar al autor del ataque, también establecer si las mujeres que iban con el sacerdote fueron o no parte plan.
Fuente: Diario Uno.