Así como el cuerpo tiene sus chakras, la tierra también posee lugares donde la energía fluye con mayor intensidad. La zona de "El Villicum", en Albardón, es uno de esos puntos energéticos. Este rincón de la precordillera sanjuanina es el favorito para realizar rituales y ha ganado fama como el lugar donde conviven los milagros con la magia negra.