En un intento por frenar una ola de protestas que mantiene al país en vilo desde hace tres semanas, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció este miércoles un "reordenamiento" de su gabinete ministerial. La decisión busca incluir a sectores sociales en la toma de decisiones y calmar el descontento popular en medio de la peor crisis económica que ha enfrentado la nación en cuatro décadas.
Jaqueado por protestas populares, el presidente boliviano adelantó cambios en su gabinete
Con 44 puntos de bloqueo activos y una creciente demanda de participación desde el occidente del país y El Alto, el Ejecutivo boliviano cede ante la presión popular prometiendo un "gobierno de todos" para evitar que la democracia sea interrumpida.
Un giro hacia la "capacidad de escucha"
Con apenas seis meses en el poder, Paz enfrenta una fuerte presión social liderada por indígenas, campesinos y mineros, quienes exigen su renuncia y mantienen al menos 44 puntos de bloqueo en carreteras estratégicas, principalmente en La Paz y sus alrededores.
Durante una rueda de prensa en el Palacio de Gobierno, el mandatario explicó que el objetivo del ajuste es lograr un equipo de gobierno "más ágil, más cercano y que escuche". Según Paz, en reuniones recientes con organizaciones sociales, el reclamo constante fue: “¡Queremos ser parte de la toma de decisiones!”. Aunque confirmó los cambios, el presidente no precisó la fecha exacta en la que se darán a conocer los nuevos integrantes de su equipo.
Nuevos mecanismos de participación
Como parte de esta reestructuración, el Ejecutivo anunció la creación de un “Consejo Económico y Social”. Este organismo invitará a todas las instituciones que deseen aportar soluciones para que el bloqueo deje de ser un instrumento de política pública. Paz subrayó que Bolivia no necesita leyes antibloqueos, sino diálogo y reconciliación.
El presidente también hizo un llamado a la Iglesia Católica, iglesias evangélicas, la Cruz Roja y organismos de derechos humanos para colaborar en la creación de corredores humanitarios que permitan el transporte de alimentos, combustible y atención médica, sectores gravemente afectados por las movilizaciones.
Contexto económico y críticas al pasado
El mandatario defendió sus primeros seis meses de gestión, asegurando que ha logrado estabilizar áreas sensibles como el Banco Central. Sin embargo, reconoció una "falta de acercamiento" a ciertos sectores, lo que ha dificultado la comprensión de la magnitud de los problemas actuales, muchos de los cuales calificó como demandas acumuladas por más de una década.
En un mensaje directo a la oposición, Paz marcó distancia con los gobiernos de Evo Morales y Luis Arce, afirmando que el modelo económico anterior "no funcionó" porque "el gas se acabó". Asimismo, desestimó la representatividad de la Central Obrera Boliviana (COB), señalando que su gobierno se enfocará en el 85% de la población que depende de la economía informal, donde la necesidad de empleo es más crítica.
Tensión en las calles
A pesar del anuncio de apertura al diálogo, el clima en las calles sigue siendo tenso. Mientras que este miércoles se registró una marcha pacífica de campesinos y transportistas en la capital, los días previos estuvieron marcados por fuertes choques entre sindicatos y la policía, que resultaron en al menos medio centenar de detenidos. Por su parte, el canciller Fernando Aramayo denunció que ciertos grupos dentro de las protestas buscan alterar el orden constitucional del país.