Algunos países de Europa avanzan hacia el déficit 0, sin importarles cuántos ciudadanos de cada país, o cuánto sector productivo caiga bajo el imperio de la planilla Excel.
¡Es cine! Tremenda batalla entre un camión hidrante y uno que tiraba excremento
Lo que parecía una escena de una película del cine belga, fue en realidad un duelo de titanes, en una protesta contra la apertura de las importaciones de alimentos y otros productos en Bélgica.
Tractorazos en Berlín, cortes de rutas y avenidas en París por parte de agricultores franceses llegados de todas partes de la campiña, y camiones rurales que distribuyen el estiércol en los campos, son retratos de una Europa convulsionada por la pelea entre los fundamentalistas del mercado y los trabajadores que quieren seguir ganándose la vida como hace decenios.
El motivo de la pelea es un espejo en el que la Argentina podría mirarse, para ver su situación en algunos meses: la apertura de la importación de alimentos y otros productos provenientes de mercados más precarizados, como Ucrania, en perjuicio de la agricultura y la industria belga.
Pero lo que dejó la protesta en Bélgica permite alejarse un poco de la trepidante realidad, y que la crisis deje paso a la contemplación pura y dura.
Como en el biógrafo, dos titanes se embarcaron en un duelo épico: El camión hidrante contra el que tiraba abono contra los edificios públicos.