El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, utilizó sus redes sociales para confirmar que, tras una semana de caos y destrucción, las fuerzas de seguridad recuperaron el control en las cárceles y la calle. De esta manera, se busca poner fin a lo que fueron jornadas de motines, enfrentamientos entre bandas y la policía, toma de rehenes e incluso crímenes de parte de delincuentes.
Ecuador se normaliza tras una semana de caos y crímenes
Los ojos del mundo estuvieron puestos en Ecuador luego de la fuga de uno de los capos narcos más importantes del país y los motines y fugas que se registraron horas después en siete prisiones del país, con la toma de rehenes de 170 efectivos de la fuerza de seguridad.
Noboa, en un mensaje en su cuenta de la red X, felicitó a las fuerzas del orden por haber logrado la liberación de los rehenes en las cárceles de las provincias andinas de Azuay, Cañar, Cotopaxi, Tungurahua y Loja; así como en las costeras de El Oro y Esmeraldas.
A partir de esta semana, comenzó a transitarse una nueva normalidad en el país, con el retorno del tráfico, luego que Noboa declarara el país bajo “Estado de excepción”, que entre otras cosas restringía la circulación entre las 11 de la noche y las 5 de la mañana.
Los aeropuertos también mantienen sus operaciones normales, pero han aumentado sus medidas de seguridad, mientras la Policía está alerta ante el llamado de ciudadanos sobre objetos abandonados en zonas públicas. Esto por el temor de que pudiese tratarse de algún artefacto explosivo.
Durante la semana que duró el enfrentamiento entre las bandas y el Estado de Ecuador, las fuerzas armadas detuvieron a más de 1.300 personas, 143 de las cuales fue bajo el cargo de terrorismo. Además, el Gobierno identificó al menos 22 grupos de crimen organizado y los ubicó "como organizaciones terroristas y actores no estatales beligerantes".
La violenta ola dejó un total de 19 víctimas fatales, 27 presos fugados recapturados, además de saqueos, robos y explosiones.
(Con información de Infobae, Swissinfo y Telam)