La ceremonia de premiación de la Cata de Vinos en su edición 2023 que se realizó el viernes en San Juan y que dejó dos Gran oro en esta provincia, despertó una polémica inesperada en el mundo del vino que volvió a encender la “pica” entre San Juan y Mendoza.
Uva sanjuanina en vino mendocino: un premio reencendió la vieja disputa
“Me llama mucho la atención la confusión acá. Fueron 3 los Gran Oro para San Juan. La marca y la uva de ese vino tienen fuerte identidad sanjuanina” dijo el enólogo Felipe Azcona en redes, refiriéndose al Fuego Blanco Flinstone, Cabernet Franc De Guarda 2021, de la bodega Millán. Ese vino ganó también el máximo galardón, pero para Mendoza. Sucede que el vino se hizo en la bodega familiar Los Toneles, en Mendoza; pero las uvas son del prestigioso valle sanjuanino de Pedernal. Y en la etiqueta de la botella no figura esta provincia, sino que consigna que las uvas son de “Pedernal - Cuyo”.
Eso originó más revuelo, y las opiniones cruzadas siguen a la orden del día sobre si lo que vale es el origen de las uvas, o el de la bodega.
De parte de los organizadores, Pedro Pelegrina, que preside el Consejo de Enólogos, justificó el premio. “La normativa es simple, se evalúan vinos que elaboran bodegas. Es decir, se premia a la bodega y su enólogo, independientemente de donde sea el origen de la uva”, dijo. “En este caso, ellos colocan en su contra etiqueta, que se elabora con uvas de Pedernal, Cuyo, porque es la normativa del INV, no pueden poner San Juan, porque se elabora y fracciona en Mendoza. Por eso usan la Indicación Geográfica que los agrupa a los dos, bodega y lugar de origen de la uva”, explicó.
Marcelo Ureta, otro histórico en la organización de la Cata, también defendió la elección del lugar de la bodega por sobre el origen de las uvas. “El responsable del vino es la bodega, y el lugar donde está ubicada”, y defendió que la etiqueta del vino ganador haya colocado “Cuyo” porque engloba tanto al viñedo como a la bodega”.
Respecto a la uva de Pedernal, Ureta se preguntó “si a los sanjuaninos les interesa mucho como las venden en el mercado, porque nadie del sector vitivinícola hizo nada para poner valor agregado en la zona de Pedernal”, cuestionó. “Mientras el sector privado sanjuanino no haga nada por Pedernal, lo valore, se instale y ponga valor agregado, nos estamos quejando de arriba. Si la uva se la llevan a Mendoza porque aquí nadie las paga, y si la marca que se vende con esos vinos es de Mendoza y no de San Juan, es porque San Juan tiene menos del 10% del vino fraccionado”, cuestionó.
Pero Martín Azcona, dueño de Bodega familia Azcona, justamente en Pedernal piensa distinto. El “winemaker” primero explicó que Pedernal es un hito mundial, por ser uno de los tres únicos terroirs calcáreos oceánicos que existen: los otros son La Borgogna en Francia y La Toscana en Italia. Y que esa valiosa procedencia la tiene solo el 7% de la superficie implantada de viñedos. Luego, se explayó con picantes dichos: “Esta empresa mendocina reflota la historia ridícula de la pica San Juan – Mendoza, porque le pone en su etiqueta una IG autorizada como es Cuyo, pero es un contrasentido porque no rescata la identidad de San Juan. Esconden el origen de las uvas, usar la IG de Cuyo es de mal gusto”, opinó.
Agregó que la familia Millán tiene una gran bodega en Mendoza, pero “tienen la negativa de desarrollar la zona de Pedernal, que es lo mejor que nos puede pasar en la vitivinicultura, pero les da bronca que no esté en su provincia.
Incluso acusó de que durante más de una década los compradores mendocinos “ocultaron que mucha de la uva de sus grandes vinos provenía de Pedernal”.
La ultima crítica fue a los organizadores del concurso nacional que se hace en San Juan: consideró que "lo moderno" es valorar el terroir, el origen de las uvas, más que donde se hace. Y sostuvo que al consumidor se le debe dar el “mensaje completo”, y si no se comunica el terroir, “nos quedamos a mitad de camino”.
Otro de los enólogos, Felipe Azcona, no criticó el premio pero sí sugirió que los organizadores del concurso deberían comunicar la procedencia de las uvas. “Cometen un error al haber comunicado este premio como un emprendimiento mendocino. El proyecto Fuego Blanco es 100% con uvas de San Juan, y el agrónomo en jefe responsable es sanjuanino. O sea, tiene una fuerte identidad sanjuanina por más que se elabore en Mendoza”, opinó.
Agregó que “hoy lo importante en un vino de cierta gama es la uva y eso es más importante que la bodega que lo hizo. La tendencia es hacia una vitivinicultura que hable del origen de las uvas. Y como sanjuaninos, debemos entender que tenemos que comunicar los valles y hacer foco en el origen de la uva”, opinó.
Por último, el enólogo Patricio Vilanova indicó la legalidad de la etiqueta que dice Pedernal – Cuyo, pero objetó que los actores que tienen interés económico en que se destaque San Juan como productora de uva de alta gama “es un grupo reducido”.
Agregó que las uvas locales se van a Mendoza porque San Juan no tiene prestigio de uvas de calidad, se ve a la provincia como una plaza productora de uvas baratas, y no cuenta con suficiente capacidad instalada de tecnología para poder elaborar todas las uvas que se producen en el valle de Pedernal. Agregó que la tecnología "es fundamental", y opinó que que el sector público y privado deben promocionar y destacar el origen de las uvas.