La disputa que se ha suscitado entre una cámara de distribuidores a nivel nacional y la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) por el aporte obligatorio que debe hacer la industria a esta última generó quejas en San Juan, aunque pocos salieron a hablar del tema durante la mañana.
Pocos quieren hablar en San Juan, pero por lo bajo se quejan del cobro obligatorio de la COVIAR
Distribuidores mayoristas a nivel nacional pidieron eliminar el aporte a la COVIAR. En San Juan se escuchan críticas y solo uno se metió en la polémica.
La polémica se suscitó porque la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM) le pidió a la Nación que ante la drástica caída de ventas y consumo elimine impuestos en alimentos y bebidas. Entre ellos, mencionó el aporte obligatorio que debe hacer la industria a la COVIAR, el cual fue calificado de "injustificable".
Desde la Coviar consideran que la CADAM incurrió en un error, y según pudo averiguar Tiempo de San Juan, les pidió a los distribuidores que lo subsanen antes de emitir una respuesta. Fuentes allegadas a la entidad vitivinícola analizaron que el error está en que lo que tienen que pagar las bodegas no es presión impositiva, sino un aporte. Y que la Ley que lo determina es la misma que creó la COVIAR en 2004 y entró en vigencia en 2005. Al respecto, el diario MDZ publicó lo que dijo un miembro de la corporación de que "no es un impuesto, es el propio sector que junta plata para financiar la promoción interna y externa del vino argentino y el sostenimiento del vino. Esto no va a las arcas del Estado".
Repercusiones en San Juan
Desde la Cámara Bodeguera de San Juan no emitieron declaraciones. Pero un bodeguero sanjuanino en voz baja expresó el sentir de muchos: "Ellos dicen que no es un impuesto, pero más o menos, porque si no estás al día con el pago te bloquean los vinos en el INV que es un organismo público. O sea, es un aporte solidario pero obligatorio, un poco raro”.
Quién no tuvo reparos en salir a apoyar el pedido de CADAM en contra de Coviar es el viñatero y bodeguero Juan José Ramos, desde la Asociación de Viñateros Independientes. “Ese aporte debe eliminarse porque la COVIAR no ha cumplido con los objetivos de mejorar la comercialización. Hemos perdido viñateros, bodegas, consumo interno y mercado exterior. Todos los objetivos se han incumplido”, dijo.
Agregó que, tanto la entidad que preside como la Federación de Viñateros y los bodegueros sanjuaninos le plantearon un pedido similar el viernes pasado a Abel Chiconi, el nuevo vicepresidente del INV en San Juan. Ramos recordó que en el año 2004 la Asociación de Viñateros presentó una declaración de inconstitucionalidad contra el pago de ese aporte, y gracias a eso los viñateros hoy están exentos de pagarlo.
Gustavo Samper, vicepresidente de la COVIAR y titular de la cámara que nuclea a las bodegas trasladistas sanjuaninas, defendió fuerte el aporte. "Es un aporte ínfimo, es insignificante casi, y encima la Cámara de Distribuidores no paga. Y si nos ponemos a ver realmente lo que hay que pensar en la Argentina, es el impacto de las cadenas de distribución. La intermediación que hay en Argentina es salvaje", dijo en declaraciones al noticiero de Telesol. "Poner el aporte a COVIAR a la altura de un impuesto al cheque, un impuesto a ingresos brutos es exagerado. Me parece por lo menos desatinado o incomparable un aporte de 58 centavos contra el impuesto País, por ejemplo, como otras cosas más que también piden", indicó.
Caída de ventas
El planteo de la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas al Gobierno nacional apunta a que ejecute "medidas urgentes" para enfrentar la caída del consumo y la presión impositiva que afronta el sector.
Apuntan contra COVIAR porque aducen que la entidad a lo largo de los años no logro sus objetivos, aunque la industria debe seguir aportando. “En 2023, los argentinos compraron 52 millones de litros de vino menos que en 2022 (-6,3%), mientras que las exportaciones de vino argentino se desplomaron un 31,7% en volumen en comparación con el año anterior", consideran.
La CADAM destaca que “impuestos, tasas y contribuciones agobian a las pymes, aumentan sustancialmente los costos laborales y de producción y, por ende, se trasladan a los precios. Entre ellos, hay polémicos aportes injustificables que afectan a la industria y al comercio de productos de primera necesidad, sobre todo, en momentos de crisis”.
También aseveran que "más del 40% del precio de un producto de primera necesidad son impuestos". En ese sentido, elaboraron una propuesta de reducción impositiva para consolidar en el tiempo la desaceleración que se registra hoy la inflación en alimentos.