Considerado “un terciopelo para el paladar”, según sommeliers sanjuaninos de trayectoria, el vino Bonarda ya está pisando fuerte en San Juan: Arranca mañana una semana en su honor, con propuestas imperdibles para los amantes del vino. Habrá descuentos, sorteos y degustaciones, en 27 vinotecas sanjuaninas.
Los secretos del Bonarda sanjuanino, y una promo imperdible para disfrutarlo
El Bonarda está poco difundido en San Juan, y en las vinotecas saben que el consumidor pocas veces se anima a probarlo. Sin embargo, los que saben de vinos dicen que este varietal tiene cualidades que lo hacen único. El sommelier y empresario, Hugo Ugarte; detalló que es una uva fresca, con mucha acidez y de sabor delicioso. “Tiene un sabor y un color muy agradable. Y además tiene poca graduación alcohólica, ya que no supera los 13 grados, una característica espectacular”, dijo el experto, quien lo definió como “terciopelo al paladar”, por la suavidad que emula a la delicada tela.
Luis Alessi, desde la Cámara de Vinotecas de San Juan, contó que desde el sábado 22 al domingo 30 de julio se celebra la Semana del Bonarda en San Juan, y en otras provincias vitivinícolas que se sumaron a la iniciativa. Como coincide con los festejos que aún perduran por el Día del Amigo, es una ocasión para adquirir una botella de este varietal a precios rebajado, y compartir en las juntadas del fin de semana.
Alessi informó que en las 27 vinotecas que conforman la entidad se ofrecerán descuentos del 10%, 15 y 20% en etiquetas seleccionadas sanjuaninas. “También habrán degustaciones “al paso”, degustaciones guiadas y hasta sorteos”, dijo el empresario.
Los top 5
Para quienes nunca probaron un Bonarda, el reconocido sommelier Ugarte se animó a recomendar las cinco mejores etiquetas sanjuaninas de la segunda variedad tinta con más viñedos detrás del Malbec. Su selección se caracteriza porque combina calidad, con un precio muy conveniente de venta al público. Se trata del Mil Vientos, que cuesta $2.200, el Seis Luces, a un valor de $2.300 y el Aguma, que se vende a $1.700. Completan la selección el Higinio que cuesta $1.800 y el Casimiro que vale $2.000.
Para conocer esta cepa
El Instituto Nacional de Vitivinicultura elaboró un completo informe sobre esta variedad de uva, que llegó a Argentina traída por inmigrantes a fines del siglo XIX, que iniciaron su cultivo en Cuyo, donde el calor le cae mejor.
- Un dato es que esta variedad ha sido utilizada durante mucho tiempo en nuestro país como base de vinos tintos comunes por sus altos rendimientos por hectárea y su sobresaliente aporte de color. Así es que se aprovechó su aptitud para mejorar vinos de corte, especialmente con Malbec. Pero al descubrirse su potencial enológico, se redujo la producción por hectárea y se obtienen actualmente vinos de calidad excepcional: No es raro encontrar este varietal en etiquetas de alta gama.
- La uva Bonarda produce vinos de colores intensos, con marcados violetas o púrpuras que evolucionan al rojo rubí. Su aroma es intenso y suelen aparecer atractivas notas frutales de frutas rojas (frambuesa, frutillas, cassis o cerezas) y frutas negras (moras, ciruelas o arándanos). En boca es agradable y dulce, de buena intensidad. Sus taninos son suaves y hacen aterciopelado y elegante al vino, asegura el INV.
- En Argentina hay 8.305 ha, lo cual representa el 8,5% del total de vid del país. Mendoza tiene la mayor cantidad de Bonarda del país, con 15.250 ha, seguida por San Juan con 2.267 ha. El resto de las provincias solo cuentan con 788 ha (4,3%).
- En el 2019, el 14% de los vinos varietales elaborados con Bonarda se exportaron y el 86% se comercializó en el mercado interno. El principal destino de los vinos varietales puros exportados fue Canadá, seguido por Brasil. Luego figuran Estados Unidos, Reino Unido y Rusia.