En un nuevo round de la denominada “guerra del vino”, y que salpica a empresas con intereses en San Juan, la Justicia de Mendoza le dio la razón a la Federación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (Fecovita) y volvió a rechazar el pedido de quiebra que había presentado su ex socia Iberte, lo que asestó un golpe al empresario español Juan José Retamero.
Fecovita ganó una batalla clave ante Iberte, firma del dueño de Gualcamayo; y reacomoda el tablero
La Justicia de Mendoza volvió a rechazar el pedido de quiebra impulsado por Iberte contra la cooperativa. El fallo, que confirma la solidez financiera de Fecovita, tiene impacto directo en San Juan por su rol clave en la compra de uva a través de la bodega Resero.
El fallo, dictado por la Tercera Cámara de Apelaciones en lo Civil, ratificó lo ya resuelto en primera instancia: que no existe un estado de cesación de pagos en la cooperativa ni créditos exigibles por parte de Iberte.
Este fallo es seguido de cerca en San Juan, no solo por el peso de Fecovita en la compra de uva a los viñateros locales -este año, la emblemática planta de Resero de Albardón, se volcó exclusivamente a la elaboración de mosto-, sino también por quién está del otro lado del mostrador. Iberte forma parte del Grupo AISA, propiedad de Retamero, quien es el actual dueño de la mina de oro Gualcamayo en Jáchal y de la ex Cinzano.
Por el momento, Fecovita reacomoda el tablero en esta pelea: evita la quiebra y gana oxígeno financiero y reputacional; Iberte pierde por segunda vez lo que debilita su estrategia judicial y aunque no define, inclina el clima en proximo fallo que pueda venir de otros juicios en el Tribunal Arbitral. Además, para San Juan, implica más previsibilidad para los viñateros que dependen de Fecovita.
El fallo judicial
Es la segunda vez que la justicia desestima las intenciones de Iberte de declarar en quiebra a la cooperativa. Ya en 2023, un juzgado de primera instancia -el Segundo Juzgado de Procesos Concursales, a cargo de la Doctora Gloria Cortez-, ya había rechazado el pedido de quiebra por considerar también la inexistencia de cesación de pagos, la solvencia patrimonial de la Federación y la existencia de deudas recíprocas que deben resolverse en el ámbito comercial.
Entre los argumentos, el Tribunal subrayó que los contratos firmados entre IBERTE y Fecovita incluyen una cláusula de arbitraje ante el Tribunal Arbitral de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Al tratarse de un caso de arbitraje comercial, cualquier certeza sobre la existencia de alguna deuda debe obtenerse en ese ámbito y no en un juzgado concursal.
Ahora, la Cámara de Apelaciones no solo confirmó que Fecovita tiene una situación financiera saneada, sino que además obligó a la empresa de Retamero a pagar costas millonarias en dólares por haber perdido el proceso. Además, confirmó lo reclamado por Fecovita y volvió a enfatizar que IBERTE pidió una quiebra sin haber pagado las tasas de justicia que por ley corresponden ni los aportes a la Caja Forense que están siendo reclamados por los entes correspondientes.
Otro de los puntos clave del fallo fue la validación de la salud financiera de Fecovita. El tribunal se apoyó en informes de diversos organismos oficiales:
*BCRA: La cooperativa opera con 11 bancos con cumplimiento normal y sin cheques rechazados.
*AFIP (ARCA): No registra deudas fiscales ni previsionales.
*NOSIS: Los reportes de riesgo reflejan una situación comercial sana.
*Relaciones Laborales: No registra deuda.
*Dirección de Cooperativas: Asambleas y Balances 2020, 2021 y 2022 sin observaciones legales ni contables.
Una guerra que sigue en otros frentes
A pesar de este triunfo clave para Fecovita, que incluso coincidió con la reelección de Rubén Panella al frente de la Federación, la disputa legal está lejos de terminar.
El conflicto, que estalló en 2021 tras la ruptura de una sociedad comercial exportadora entre Fecovita e Iberte (llamada Evisa), todavía tiene capítulos pendientes en otros estadios judiciales y en el Tribunal Arbitral de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, donde se deben resolver las deudas recíprocas entre ambas firmas.
Desde el entorno de la cooperativa destacaron que esta demora judicial les provocó pérdidas millonarias al dificultar el acceso a créditos con tasas preferenciales, en un contexto donde el funcionamiento de la empresa siempre fue normal.
Qué dicen desde Iberte
De acuerdo a lo publicado por el medio digital Infocampo, desde Iberte relativizaron el peso de este fallo y pusieron el foco en las causas que quedan aún pendientes de resolución. El abogado de Iberte y Evisa, Juan Pablo García Diez; dijo a ese medio de comunicación que lo que la Cámara Tercera de Apelaciones resolvió es que Fecovita no debe quebrar, es decir que está en condiciones de cumplir con sus obligaciones. “No tiene una mayor significancia”, indicó.
En cambio, el abogado agregó que están esperando la resolución del Tribunal de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires donde se dirime el fondo de la cuestión, y en la Justicia penal de Mendoza, que elevó a juicio las causas en las que los directivos de Fecovita están imputados por falsificar los balances 2021, 2022 y 2023, y en donde además están imputados por estafa.
Por ahora, la dueña de Resero respira tranquila, mientras el dueño de la mina de oro deberá recalcular su estrategia tras este fuerte revés en los tribunales mendocinos. Pero este fallo es solo un capítulo de una guerra que está lejos de terminar.