Con la próxima temporada hídrica a punto de comenzar en octubre, San Juan se prepara para enfrentar un año con señales contrapuestas. Según explicó David Devia, secretario de Recursos Hídricos y Energías Renovables, las nevadas fueron escasas, pero el agua acumulada en los diques durante el último año funcionará como un respaldo clave para el verano.
¿Cuánta agua habrá el próximo ciclo en San Juan?: menos nieve, pero con los "diques salvadores"
En el gobierno no quieren arriesgar cifras todavía, pero en la temporada que se avecina, con menos nieve en la cordillera, habrá bastante menos agua. Las autoridades destacan que el agua embalsada en los diques será clave para garantizar el abastecimiento
En tanto, el pronóstico hídrico que se elaboró para el río San Juan a comienzos del ciclo —y que cierra el 30 de septiembre— se cumplió casi con exactitud: finalizará con un caudal de aproximadamente 1.250 hectómetros cúbicos, solo un 5% por debajo de lo proyectado, dentro de un margen considerado muy aceptable (entre el 20% y el 30%).
Menos nieve en la cordillera
La preocupación ahora está centrada en la próxima temporada. En cuanto a la acumulación en cordillera, las nevadas han sido considerablemente menores que el año pasado. Los puntos de monitoreo indican que hay menos de la mitad de nieve que en el mismo período de 2024, con una acumulación estimada en entre el 43% y el 44% de lo registrado el año anterior.
“Este año todo el mundo se dio cuenta: las nevadas no han sido las mismas porque recién ahora ha nevado. Entonces, es muy difícil que una nevada del fin de semana pasado compense todas las nevadas que tuvimos el año pasado, ya desde abril”, explicó Devia. “Por lo tanto, nuestros datos de los puntos de monitoreo muestran que tenemos menos de la mitad de nieve que el año pasado, eso sí lo podemos decir”.
Sobre la cantidad exacta acumulada tras las últimas precipitaciones de nieve del fin de semana, aclaró: “Eso aún no te lo puedo decir porque depende de una serie de factores, pero en los próximos días lo vamos a tener. Justamente en la segunda mitad de septiembre se hará el vuelo a la cordillera para realizar los cateos en forma presencial y medir lo acumulado”, indicó el funcionario. En ese momento se calcularan las cifras para el pronóstico hídrico de la temporada 2025/2026.
Mientras tanto, en el Gobierno ya manejan estimaciones preliminares de cuánto agua podría venir la próxima temporada, pero esa información se mantiene en reserva, ya que aseguran que primero será discutida en el Consejo de Seguridad de Embalses y Presas, que integran organismos como la Dirección de Recursos Energéticos, EPSE, Hidráulica, entre otros.
Los "diques salvadores": reservas estratégicas
Frente a la proyección de una oferta hídrica limitada, la estrategia del Gobierno de almacenar agua en los diques se muestra como clave para garantizar el suministro durante el verano. Fue importante la decisión tomada el año pasado, en conjunto con los productores, de fijar un tope de desembalse de 800 hm³, lo que permitió “construir reservas que ahora, este año, van a ser estratégicas”.
“Esta decisión fue un soporte, un amortiguador ante la menor oferta que vamos a tener”, expresó Devia y agregó: “Lo que creemos es que deberíamos estar llegando a la normalidad, con lo cual podemos asegurarle el agua primero a la población, obviamente, pero segundo al sector productivo primario”.
Actualmente, los diques sobre el río San Juan tienen almacenada más de la mitad de su capacidad total, con un promedio general del 58,33%. En detalle, Caracoles está al 49%, Punta Negra: 65% y Quebrada de Ullum: 61%. La capacidad total de los embalses sobre esta cuenca es de 1.100 hm³, por lo que actualmente hay aproximadamente 580 hm³ almacenados.
En la otra cuenca hídrica del norte sanjuanino, sobre el río Jáchal, el dique Cuesta del Viento se encuentra al 76% de su capacidad.
Lluvias que ayudan
Las lluvias del último fin de semana también trajeron cierto alivio. “Han venido muy bien. Favoreció que la lluvia se haya originado despacio, lo que permitió cargar bien el perfil del suelo de los cultivos, sobre todo en la vid. Con esto ya se va a tener una disponibilidad de agua almacenada en el perfil del suelo, lo cual da una muy buena posibilidad de arranque”, señaló Devia.
Según el funcionario, esto implica que la demanda inicial de agua para riego será menor, al menos durante los primeros meses, gracias a la buena humedad del suelo.
La amenaza de “La Niña”
De cara al futuro, el secretario del Agua advierte sobre la inminente llegada del fenómeno “La Niña”, que ya se empieza a manifestar en el Pacífico. Este evento implica un período seco prolongado, que podría extenderse por varios años. En ese contexto, se puede esperar que si este año nevó poco, el año que viene capaz que sea igual o peor.