Las impresoras 3D se convirtieron en la salvación cuando, apenas iniciada la cuarentena, surgió la necesidad de hacer faceshields o máscaras de acetato que cubran toda la cara al personal de Salud. Pero este sistema, que fue imprescindible en un principio, podía ser mejorado a través de una inversión más grande, abaratando y acelerando la producción de este insumo.
Sanjuaninos abarataron la producción de máscaras y donaron 1000 a Salud
Este fue el paso que dieron Andrés Martínez, de la empresa Indumet, y Leonardo Martínez, de Cuyo Máquinas, gracias a un acuerdo con Minería y en el marco de las acciones de Gobierno contra el COVID -19. Las empresas sanjuaninas generaron una matriz con la cual realizan las máscaras a través de plástico inyecto, logrando en apenas minutos lo que a una impresora 3D le significa más de una hora de impresión.
Si bien el acuerdo inicial era para que San Juan pudiera tener la producción asegurada, la empresa decidió ir más allá y recientemente donó una tanda de 1000 máscaras a Salud o cualquier otro personal del Estado que requiera esta protección. "Estamos haciendo y vendiendo prácticamente al costo, pensamos que con un precio barato más personas pueden acceder a esta máscara y quien sabe, tal vez podamos ayudar a que se reactiven más sectores poniendo en el mercado una máscara a menos de $200 cuando por ahí las venden al doble o triple", detalló Andrés Martínez.
Por ahora la empresa ha recibido pedidos de Córdoba, Santa Fe y Mendoza. Si bien las máscaras están lejos de ser parte de la producción habitual de la empresa, usualmente proveedora minera, decidieron salir con esta opción para ayudar a que, con más protección, San Juan pueda seguir reactivándose.