Hombres y máquinas trabajan en una obra tan anunciada como necesaria: el desvío y entubamiento del canal Valdivia, canal de riego que bordea la avenida Ignacio de la Roza. Con el inicio de la obra de ensanche y restructuración de toda la calzada y los servicios, una de las primeras tareas es el desvío del canal por calle Nuche hasta su empalme, pasada la avenida Circunvalación.
Así se desvía el canal Valdivia para ampliar la avenida Central
Son unos 1.000 metros de caño corrugado el que están colocando los obreros de la firma Milicic, ganadora de la licitación de este tramo comprendido entre calles Vélez Sarsfield y Paula A. de Sarmiento, en los departamentos Rivadavia y Capital.
"Este desvío era necesario porque de lo contrario no daba el ancho de calzada en esa zona", explicó el secretario de Obras Públicas, Jorge Deiana. Además se libera del canal a un tramo vital y una de las zonas más transitadas que incluye los frentes del shopping Del Bono, del Hotel Del Bono Park y algunos restaurantes.
El funcionario destacó que como el ensanche de la avenida no es una obra vial cualquiera, sino que incluye muchas otras obras, se hicieron convenios con cada organismo vinculado para su participación. Por ejemplo, la obra de desvío del canal la inspecciona Hidráulica; la obra de las cloacas la supervisará OSSE, la eléctrica será tema de EPRE, entre otras.
Junto con el trabajo de desvío del canal se realiza la erradicación de árboles. "Todas las especies forestales están descriptas en el plan de manejo ambiental el cual fue presentado a Ambiente y Arbolado público. Esos árboles no se sacan y listo, algunos son trasladados y todos serán repuestos en zonas preestablecidas", aseguró Deiana.
Una vez liberada la zona del canal y de la arboleda, recién está en espacio necesario para trabajar el ensanche, incluidas cloacas y soterramiento de servicios.
El Secretario de Obras Publicas señaló que también se avanza otras tareas que aún no se visualizan, como las instalaciones de servicios en las propiedades que tuvieron expropiación. "Cada caso es diferente, hay espacios expropiados donde no se afecta casi nada, pero otros sí, se avanza en frente de viviendas y a esa gente hay que solucionarle primero toda la conexión de servicios para que sigan funcionando sin problemas. Por ejemplo hay algunas afectaciones en la pilastra de la energía, el gabinete de gas o la entrada de agua potable, son cosas que hay que dejarlas de manera tal que la casa siga funcionando. Todo esto al margen de lo que se pague por esa expropiación. Nada se hace de forma independiente, está siempre el vecino y los órganos de control del Estado", explicó el Ingeniero.
Son unas 19 expropiaciones sobre las que se avanza en este primer tramo de la obra hasta calle Vélez Sarsfield. El proyecto total llega hasta calle Calívar.