Minería artesanal

César Cáceres, el iglesiano que produce oro en el fondo de su casa

Recibirá fondos del Ministerio de Minería para llegar a la mina, excavar y medir el yacimiento. Siempre fue pirquinero. Por Viviana Pastor.
sábado, 11 de febrero de 2017 · 17:17

Sobre la ruta 149 está la casa de adobe de César Cáceres. Él mantiene una actividad tan antigua que parecía perdida, es pirquinero.

Pisar el fondo de la casa de César es pisar una alfombra de oro. No es una metáfora, es literal. Es que en el fondo tiene su artesanal "fábrica” de oro y las piedras de donde lo extrae están por todas partes. El polvo brilla con el sol de la tarde y aunque parece increíble, eso brillante que uno pisa es oro.

Don César no vive de esta actividad, él es portero en la escuela de Las Flores, Iglesia, pero aspira a mejorar su vida, la de su esposa y sus siete hijos aumentando la producción de oro que realiza tan artesanalmente como hace 200 años. Recibirá un subsidio del Ministerio de Producción que le ayudará a lograr ese objetivo.

La piedra la trae de una mina a su nombre, Amalia, la muele hasta hacerla casi polvo y la pasa por una zaranda. Ese polvo va a un tanque que parece un cono invertido, allí suma agua y unas paletas mueven ese barro precioso. Después de unas horas, descarga ese tanque y queda lo más pesado que es el barro con oro. Saca ese concentrado y lo lleva a unas canaletas donde fluye agua y sobre un lienzo pone ese barro y el agua se lleva lo que no es oro y el metal, en partículas muy finas, queda en el lienzo. Así obtiene un polvo dorado que no es otra cosa que oro puro, unos pocos gramos que vende en la Capital de San Juan. No usa ningún químico en el proceso.

"Tengo una mina, Amalia, y el proyecto que presenté en Minería es para reactivarla, hacer mejoramiento de la huella y destape de la mina para ver las vetas y que reservas tiene”, contó el hombre de 58 años. Ya le depositaron 225.000 pesos del subsidio que entrega el Programa de Asistencia Financiera para la Pequeña y Mediana Minería, del Ministerio de Minería de la Provincia. Con parte de esos fondos alquilará una topadora para abrir la huella que lleva a la mina.

Cáceres tiene un estudio previo de 30 por 40 metros que dio un promedio de 3,5 gramos de oro por tonelada, esto es una reserva medida de 96 kilos de oro. Pero el yacimiento es mayor y las reservas podrían ser mucho más importantes ya que propiedad es de 600 metros. Trabajando 80 toneladas por día hay trabajo para un año y medio solo para el sector que está medido.

Amalia está en el campo Pismantita, a unos 42 kilómetros de Las Flores. Es una mina chica, no rentable para grandes mineras internacionales, pero con resultados muy apetecibles para los pequeños mineros.

La idea es hacer una planta pequeña cerca de la mina ya que hay un arroyo cercano para sacar el agua necesaria para el proceso.

"Por el momento voy a empezar solo, con un hijo, pero más adelante me gustaría encontrar algún socio porque hay que tener una buena movilidad y yo no tengo. También más inversión para los próximos pasos. Si siguen las vetas y es rentable voy a buscar un socio”, contó Cáceres.

En el patio de tierra recién regada y con los mates dulcísimos que cebaba Graciela Atámpiz, la esposa de César, ambos muestran como es el oro rescatado en dos estados: con un poco de agua y barro; y también sólido, en una pequeña bolita deforme y reluciente.

Cáceres conoce varios cerros de donde ha sacado oro en sus andanzas pirquineras.

Antecedentes mineros

"Siempre me gustó la minería, mi abuelo y mi tío fueron mineros, a mi padre no le gustó y se dedicó a otra cosa, pero con mi tío trabajé en un yacimiento de sulfato de sodio y en otro lado sacábamos fluorita. Siempre andábamos buscando metal hasta que encontramos esta mina, pero ya había sido pirquineada desde antes”, dijo.

Luego contó que se enteró del programa de Minería por Juan Pintos, que trabaja en el municipio. "Hice los cursos y talleres para armar el proyecto, me ayudaron mucho en el proceso, fueron a la mina también. Es una ayuda muy grande para los que somos chicos, gracias a eso puedo llegar a la mina, sin ayuda no podría hacerlo”, destacó el hombre.

"De tantos años trabajando y buscando, esto es una esperanza para toda la familia”, dijo su esposa.

Comentarios