El Instituto Superior Técnico Profesional en Enología e Industrias Frutihortícolas, de Nivel Superior (no universitario), y de donde egresan los técnicos enólogos de la provincia, está en la cuerda floja, al menos según el análisis de la Cámara de Bodegueros de la Provincia y en Consejo de Enólogos de San Juan.
¿Peligra la Tecnicatura de Enología?
El conflicto surgió a partir de que el Ministerio de Educación de la Provincia elaboró una nueva currícula, y la presentó a las entidades para que la refrendaran, ya que el Ministerio de Educación de la Nación exige esta nueva currícula a la brevedad para poder dictar la carrera este año. Pero lejos de obtener una aprobación, los profesionales enólogos no acordaron en nada su contenido.
"Se le planteó a la Señora Directora algunas observaciones hechas a prima facie por los participantes, por ejemplo: El bajo nivel académico de las materias a dictar, la desconexión, del programa con la realidad enológica y vitivinícola de la Provincia y Nación, no se tuvo en cuenta el nivel profesional mínimo de los futuros enólogos, para que el Consejo Profesional pueda matricularlos, y garantizar la calidad de gestión de su membrecía. En un rápido análisis, podríamos situarlos como operarios especializados, que podrían ser representados por F.O.E.V.A. pero no por un Consejo Profesional”, dijeron en un comunicado desde la Cámara de Bodegueros.
Pero no fue todo, agregaron que esto no permite revertir la contratación de enólogos y otros profesionales en otras provincias por parte de bodegas y otros establecimientos vitivinícolas de la Provincia de San Juan. Se pidió la participación, para aportar y consensuar junto al Ministerio de criterios que se ajusten a la tecnología, metodologías más competitivas y adaptarse a normas internacionales y sus Instituciones (Organización Internacional de la Viña y el Vino), Unión Internacional de Enólogos (UIŒ).
El comunicado también hace referencia a las normas nacionales, Ley 14878, Plan Estratégico Vitivinícola, del cual la Provincia de San Juan forma parte, etc. "No se atendió la necesidad de características y nivel profesionales requeridos por las bodegas para vino, mosto, destilados, y los diversos usos de la uva. Es importante y fundamental considerar que San Juan, es la provincia que mayor diversificación vitivinícola ha generado en la República Argentina por lo que debemos gestionarlo con alto nivel tecnológico. Un conocimiento de economía vitivinícola y conocimientos costos de producción y comercialización deben ser manejados por los enólogos, para poder proyectar los presupuestos de factibilidad, del costo del producto terminado”, señalaron.
Si bien los profesionales locales destacaron la buena voluntad del Ministerio de realizar esta consulta a la comunidad, lamentaron los tiempos.
La Cámara señaló en la currícula diseñada "fue objetada la metodología y se resaltaron las numerosas falencias del plan, que se considera absolutamente regresivo”. Ante la desaprobación, la Lic. Sandra Molina, Directora de Educación Superior, expresó que se desarrolló cumpliendo la estructura recomendada por la Nación y debía implementarse de inmediato en el año lectivo 2015. La Directora justificó la urgencia porque Buenos Aires dejó sin efecto el programa que estaba vigente y no aceptarán una prórroga, por lo tanto, si no se implementa no se inician las clases.
Falencia de enólogos
En su edición de julio de 2013, Tiempo de San Juan había advertido que en la tierra del buen vino, escasean los enólogos. Entonces se publicó que la industria madre de San Juan, la vitivinicultura, acusa un serio déficit de profesionales del vino: En 19 años sólo se recibieron 10 licenciados en Enología en la Universidad Católica de Cuyo (UCC); mientras que en el terciario, el Instituto Superior en Enología e Industrias Frutihortícolas, ingresan 35 alumnos por año pero sólo unos 5 se reciben. Son los dos únicos lugares para estudiar la carrera en la provincia.
Las Cámaras del sector recordaron que San Juan fue referente en la República Argentina y en América Latina en la enseñanza de la viticultura y enología, donde se recibieras muchos enólogos, que con su accionar profesional trascendieron y fueron premiados y reconocidos en diferentes ámbitos.
A partir de la década del 70, este proceso virtuoso se comenzó a deteriorar, en aquella época que se pretendía crear la Universidad Nacional de San Juan, se proponía hacerlo con la base de las facultades existentes en San Juan de la Universidad Nacional de Cuyo, la Universidad Provincial Domingo F. Sarmiento y la Escuela de Enología de San Juan.
En esa etapa la Escuela de Enología, dependía del Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Nación, situación que impedía hacer la gestión en el Ministerio de Educación de la Nación, lo que ocasiono que la Escuela de Enología finalmente no integrara esa fusión. Con el tiempo paso al Ministerio de Educación de la Nación y un poco después al ámbito de la Provincia de San Juan.
Todo esto genero un progresivo deterioro de la calidad académica, hasta que, en la década del 90, dejo de generar profesionales en enología y se convirtió en una escuela en una escuela de nivel secundario llamada "Escuela de Enología”. Este nombre se presta, como mínimo a confusión.
Ya en esa época la decisión política, no era predispuesta ni prioritaria para la enseñanza de enología en la Provincia, para la creación del INSTITUTO SUPERIOR TÉCNICO PROFESIONAL EN ENOLOGÍA E INDUSTRIAS FRUTIHORTICOLAS, de Nivel Superior (no universitario). Prueba de ello es que se debieron dictar dos Leyes, la primera no se puso en vigencia por parte del Poder Ejecutivo de la Provincia de San Juan, por lo tanto hubo que esperar una segunda oportunidad, y se puso en funcionamiento sin vincularlo a la antigua Escuela de Enología, lo que ocasiono que no tuviera acceso a los laboratorios, bodega, destilería y fábricas. Con el tiempo y hasta ahora funciona en un edificio escolar junto a otros establecimientos, en la calle 25 de mayo, frente al Parque de Mayo con todas las falencias y quebrantos que esto implica.