Fue un destacadísimo rastreador de principios del siglo XIX, muy eficiente y voz autorizada para la justicia, según el relato de Domingo Faustino Sarmiento. Las obras del prócer son las mayores fuentes sobre la vida del arriero. A la fecha, aseguran que el ‘Maestro de América’ creó a este personaje para idealizar la figura de su padre Clemente.