Jesús es un pibe admirado por todos. Tiene 20 años y sufre acondroplasia, es una persona de talla baja. Patina desde que era muy chico y es el cable que lo conecta con la misma libertad. Las calles son su entrenamiento y pasa atardeceres arriba de los rollers. Estilo de vida y las ruedas como parte de sus pies: "Me siento contento, feliz y orgulloso por lo que hago".
Una dosis de libertad: Jesús Díaz y los rollers como estilo de vida
Jesús es oriundo de Santa Lucía, allí vive con su familia y sus hermanos. El joven le contó a Tiempo de San Juan que se subió a las ruedas cuando tan sólo tenía 12 años y que una de sus amigas de la infancia lo ayudó a aprender: "A partir de ese momento, nunca dejé de andar, me encantó".
Jesús se levanta y lo primero que hace es mirar a sus rollers, es una conexión que pocos sienten. Por entrenamiento, hobby o sentirse en libertad, dijo que recorre casi todo Santa Lucía y que los fines de semana hace el camino más largo para disfrutar del paisaje y darle ritmo a sus pies.
El 'socio', como lo apodan sus cercanos dijo que no le costó insertarse en la sociedad y que pudo hacer amigos muy rápido. Incluso, su amiga le enseñó a andar sobre las ruedas cuando él tenía 12 años. "Mis primeros rollers me los pude comprar yo y los que tengo ahora me los regaló mi cuñada. Cuando patino me siento contento, muy feliz y orgulloso de poder hacerlo".
JESÚS DIO UN ESPECTÁCULO EN ALIANZA
El joven de los rollers se presentó en el entretiempo de futsal en el partido que disputaba el local y Desamparados. Una exhibición y el aplauso de los presentes.