Un distinto y siempre puesto para defender sus colores. Gonzalo Loza (32) es un jachallero que juega para Argentinos de La Florida, un equipo que milita en la Primera División del departamento del Norte. Sus días repartidos con el trabajo en la Calera y los entrenamientos en su segunda casa, la de Los Caranchos. Como le sentó el puesto de delantero, su admiración por René Higuita y el deseo de dejar su nombre marcado en el fútbol local.
Gonzalo Loza, el arquero goleador de Jáchal que trabaja en una Calera y tiene de ídolo a René Higuita
El "Grillo" tiene 32 años y viste la camiseta de Argentinos de La Florida, un equipo que milita en la Primera División de la Liga de Jáchal. Este campeonato se animó a jugar de delantero y ya cumplió con dos goles en el arranque de la competencia. El dueño de la pelota parada y un amor especial por su equipo 'Carancho'.
Gonza es un tipo como todos, labura, le apasiona el fútbol y se hace su espacio para cumplir. Se desempeña como ayudante de operador de horno en una Calera y defiende los colores de su querido Argentinos, el equipo que lo vio crecer. Dentro de este deporte, al flaco lo conocen como "El Grillo" por "tener baja estatura y saltar más de lo normal". Reside en San José de Jáchal, viene de una familia numerosa, compuesta por sus padres Rogelio y Virginia, y sus tres hermanos, Rogel, Claudio y Adrián.
Sus comienzos en el fútbol se dieron cuando tenía 13 años. Si bien hizo inferiores como arquero, siempre le gustó ser jugador de campo. En el transcurso de su carrera le agarró más el gustito al arco, lugar donde plantó bandera y se quedó: "Elegí el puesto por tener la loca idea de siempre hacer lo imposible. Mi arquero preferido siempre fue René Higuita. Me gustaba verlo", aseguró a Tiempo de San Juan el segundo portero con más goles del campeonato.
"Tengo mis metas personales, tanto de contar cada gol que recibo como así también, el llegar a la final de un campeonato y saber si me esfuerzo valió la pena en valla menos vencida. También el de patear tiros libres y penales".
Después de grande, y teniendo varios intentos en partidos recreativos, se animó a salir del arco para mostrar sus habilidades como jugador de campo. "Suena muy loco, pero así fue. Teniendo confianza me animé a jugar, sólo lo venía haciendo en el barrio o en entrenamientos, pero nada más. Competí con varios jugadores de nivel y demostré que también puedo hacer lo que me propongo. Actualmente estoy jugando de delantero con mi dorsal 7, cuestiones de confianza me llevaron a dejar el arco en suspenso y realizar lo que todo loco haría, que es disfrutar del fútbol al máximo", confesó.
Por último, el jachallero mencionó que uno de sus máximos sueños es dejar su nombre bien alto. "Quiero dejarlo marcado. Mi mayor logro fue cosechar el respeto de amigos y rivales en el campo de juego. Soy un agradecido a este hermoso deporte, por permitirme conocer a tan buena gente".