Lo que debía ser una fiesta del fútbol terminó en un escándalo que recorrió el mundo. La final del Campeonato Mineiro entre Cruzeiro Esporte Clube y Clube Atlético Mineiro terminó en una batalla campal con 23 expulsados, en una escena insólita que eclipsó por completo la consagración del conjunto celeste.
Escándalo en el fútbol brasilero: batalla campal multitudinaria en el clásico y ¡23 expulsados en una final!
La final del Campeonato Mineiro entre Cruzeiro y Atlético Mineiro terminó en un caos total. Hubo golpes, patadas y una pelea multitudinaria que dejó 23 jugadores expulsados, opacando el título del Cruzeiro.
El encuentro, disputado en el estadio Mineirão, parecía tener un final soñado para Cruzeiro. El equipo se imponía 1-0 gracias a un cabezazo de Kaio Jorge a los 60 minutos, un gol que además significaba romper una sequía de siete años sin títulos estaduales y ponerle fin al dominio de su clásico rival, que había ganado las últimas seis ediciones del torneo.
Pero cuando el partido estaba a segundos de terminar y los hinchas locales se preparaban para festejar, una jugada dentro del área desató el caos. El arquero del Mineiro, Everson Marques, se lanzó a disputar una pelota suelta y terminó derribando a Christian Alves. El futbolista de Cruzeiro reaccionó con un golpe en la cabeza del arquero y, en medio del forcejeo, el propio Everson lo redujo cuando ambos estaban en el suelo.
La situación encendió la mecha. En cuestión de segundos, varios jugadores del Cruzeiro corrieron hacia el arquero rival y comenzaron los empujones, golpes y patadas. Lo que era un festejo inminente se transformó en una pelea multitudinaria en la que terminaron participando futbolistas de ambos equipos, incluidos suplentes que salieron del banco para meterse en el conflicto. Durante varios minutos, el campo de juego se convirtió en un verdadero ring improvisado mientras los cuerpos técnicos intentaban separar a los protagonistas.
Cuando finalmente se calmaron los ánimos, el árbitro tomó nota de todo lo ocurrido y tomó una decisión histórica: expulsó a 23 jugadores, 12 de Cruzeiro y 11 de Atlético Mineiro. En el informe arbitral se explicó que tanto Everson como Christian Alves fueron sancionados por iniciar el enfrentamiento, mientras que el resto recibió la tarjeta roja por participar en la pelea con golpes o patadas. Como si el episodio no fuera ya lo suficientemente insólito, entre los expulsados hubo siete futbolistas que ni siquiera habían tenido minutos en el partido, ya que se encontraban en el banco de suplentes.
Así, la final del Campeonato Mineiro 2026 terminó con Cruzeiro celebrando el título, pero también con una de las escenas más escandalosas del fútbol brasileño en los últimos años, una batalla campal que dejó una cifra récord de expulsados y que opacó por completo lo que debía ser una jornada histórica para el club celeste.