ver más

domingo 17 de mayo de 2026

Clubes en lucha

Empezaron entrenando en una plaza, hoy contienen a más de 400 chicos y sostienen un merendero: la lucha diaria de Defensores de los Andes

La institución chimbera nació del esfuerzo de un grupo de padres, creció entre rifas, colaboraciones y trabajo solidario, y hoy se transformó en mucho más que una institución deportiva. En “El Viole” no quieren que ningún chico quede afuera: hay fútbol, hockey, futsal, folklore y hasta una merienda.

Por Carla Acosta

En Chimbas hay un club donde el fútbol empieza mucho antes de que ruede la pelota. Empieza cuando una madre pone un paquete de galletitas sobre la mesa. Cuando un vecino acerca leche para la merienda. Cuando un dirigente vende una rifa para pagar la luz. O cuando un chico aparece en el entrenamiento con botines prestados y aun así siente que está en el mejor lugar del mundo. Ahí, sobre Avenida Nazario Benavídez, a metros de Ruta 40, late el corazón del Club Social y Deportivo Defensores de los Andes. “El Viole”, como lo conocen todos, es mucho más que un equipo de barrio: es una red de contención construida a puro esfuerzo.

La institución fue fundada oficialmente el 2 de junio de 2015, aunque su historia comenzó mucho antes, cuando todavía era apenas una escuela de fútbol llamada Modelo, conducida por Armando Tejada. Muchos de los que hoy son dirigentes llegaron primero como padres acompañando a sus hijos. “Nos metimos muy de lleno y terminamos siendo los profes”, cuenta entre risas José Vega, presidente de la institución y uno de los motores del club.

WhatsApp Image 2026-05-17 at 22.11.10

Durante años no tuvieron cancha propia. Entrenaban en plazas, especialmente en la del barrio Los Andes, hasta que en 2018 consiguieron instalarse en un terreno deshabitado, donde todavía funcionan hoy. Desde entonces, el sueño es uno solo: conseguir definitivamente el lugar para dejarle una sede propia al club. “Estamos luchando para obtener el terreno y dejarle el día de mañana su lugar a nuestra institución”, dice Vega.

Mientras tanto, Defensores de los Andes sigue creciendo como puede. Y crece mucho, pero a pulmón. Actualmente cuenta con alrededor de 400 a 450 deportistas entre niños, jóvenes y adultos. Tiene fútbol 11 masculino y femenino, Primera, Cuarta, divisiones inferiores, escuela de fútbol, futsal masculino y femenino, inferiores de futsal, hockey, mamihockey y hasta talleres de folklore.

WhatsApp Image 2026-05-17 at 22.11.12

Todo eso sostenido casi sin recursos. En “El Viole” no hay cuotas obligatorias. Apenas una colaboración mínima para quienes pueden pagarla. “Es un lugar muy jodido. Hay chicos que vienen con los abuelos, chicos de los que ni conocemos al papá o a la mamá”, relata el presidente. “La idea no es sacar solamente deportistas, sino buenas personas”.

Por eso, muchas veces, el club cumple un rol mucho más profundo que el deportivo. El merendero, por ejemplo, nació antes de la pandemia, cuando empezaron a notar que varios chicos llegaban directamente de la escuela sin haber comido nada en todo el día. “Había chicos que venían sin tomar nada”, recuerda Vega.

WhatsApp Image 2026-05-17 at 22.11.12 (1)

Entonces comenzaron las colectas improvisadas: una madre llevaba leche, otro acercaba chocolate, alguien conseguía yogurt o galletitas. Así, casi sin darse cuenta, armaron una merienda comunitaria que todavía hoy se sostiene con ayuda de padres, vecinos y colaboraciones solidarias. “Se les da con mucho cariño y mucho amor”, resume.

En cada rincón del club aparece la misma lógica: si falta algo, alguien ayuda. Los impuestos salen de tómbolas, sorteos, ventas y pequeños aportes de negocios de la zona. Nada sobra, pero todo se comparte. Y aunque la pelea cotidiana parece desigual, Defensores de los Andes ya empezó a dejar huella.

WhatsApp Image 2026-05-17 at 22.11.11

De sus canchas salió Francisco Álvarez, “El Chiqui”, uno de los futbolistas sanjuaninos de mejor presente en el fútbol argentino y finalista del Torneo Apertura con Argentinos Juniors. También surgieron jugadores como Gastón Vega, “El Chino”, actualmente vinculado a Olimpo.

Pero en el club aseguran que los mayores logros no siempre son los que terminan en televisión. A veces, las victorias más importantes son otras, las de un chico que vuelve a entrenar en vez de quedarse en la calle; que termine la escuela; que encuentre un lugar donde sentirse contenido.

WhatsApp Image 2026-05-17 at 22.11.12 (2)

Por eso, mientras el fútbol sanjuanino gira alrededor de resultados y tablas, en Defensores de los Andes siguen jugando otro campeonato. Uno más silencioso y mucho más difícil. El de sostener un club abierto todos los días. El de darle un plato de comida al que lo necesita. Y el de demostrar que, incluso cuando falta casi todo, todavía hay barrios capaces de construir esperanza.

Temas
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar

video