El triunfo en el clásico sanjuanino dejó mucho más que una alegría deportiva en Universitario Rugby Club. La victoria 29-15 frente a San Juan Rugby Club, en Santa Lucía, significó cerrar el Torneo Provincial con una sonrisa grande y alimentar la ilusión de un plantel que atraviesa uno de sus mejores momentos de los últimos años.
El rugby, la amistad y un sueño histórico: la intimidad de Universitario tras ganar el clásico
Luego de vencer al San Juan Rugby, Juan Ignacio Magariños y Juan Martín Echegaray hablaron sobre el sentido de pertenencia, el sacrificio del rugby amateur, la vida fuera de la cancha y el gran objetivo que persigue el equipo esta temporada.
Después del partido, Juan Ignacio Magariños y Juan Martín Echegaray abrieron las puertas de la intimidad del equipo y contaron en Entretiempo cómo viven este presente dentro y fuera de la cancha. “Nos debíamos este partido porque habíamos perdido el clásico anterior y nos había quedado esa espina”, reconoció Magariños, uno de los forwards del equipo. Para él, el triunfo llegó en un momento clave: “Nos sirve muchísimo para arrancar con confianza la parte más importante del año”.
La Uni mostró personalidad durante el encuentro, manejó mejor los tiempos y sostuvo una defensa sólida para controlar los intentos del Piuquén. Esa consistencia le permitió quedarse con un clásico muy especial y terminar como escolta en la Copa Alberto Mugnos.
Echegaray, que juega como medio scrum, destacó el valor emocional de la revancha. “El primer partido del año contra ellos nos había dejado un sabor amargo. Por suerte tuvimos otra oportunidad y la disfrutamos muchísimo”, expresó.
Ahora, el desafío será todavía mayor. El equipo afrontará el Torneo Regional Cuyano y el Torneo del Interior B, competencias donde se medirá con rivales de Mendoza y distintos puntos del país. “Los mendocinos tienen otro ritmo porque cuentan con más equipos y más jugadores. Se siente la diferencia”, explicó Magariños. Aun así, dejó en claro que el clásico sanjuanino sigue teniendo un peso especial: “San Juan Rugby es el rival más duro de la provincia”.
Lejos de sentirse presionados, ambos coinciden en que este presente representa una oportunidad única para el club. “Hay nervios porque el nivel cambia, pero también es algo muy lindo estar viviendo este proceso”, aseguró Echegaray.
Más allá de lo deportivo, los jugadores remarcaron el fuerte sentido de pertenencia que existe dentro de Universitario. “El club es nuestra segunda casa. Crecimos acá y terminamos jugando en Primera con amigos de toda la vida”, contó el scrum.
Ese vínculo también se fortalece en el tradicional “tercer tiempo”, uno de los momentos más representativos del rugby. Para ellos, no se trata solamente de compartir comida después del partido, sino de un espacio donde se construyen amistades y se dejan de lado las rivalidades.
El costado emocional del deporte también apareció durante la charla. “Es un deporte muy amateur y todo se hace a pulmón”, explicó Echegaray. “Cuando escuchás el himno o estás en el vestuario, te acordás de los entrenamientos con frío, los viajes eternos en colectivo y todo el esfuerzo que hace la familia”.
Magariños cursa quinto año de Ingeniería Industrial y combina los estudios con entrenamientos de fuerza, gimnasio y controles nutricionales. Echegaray estudia programación de forma virtual y además lleva adelante un emprendimiento de impresión 3D junto a su hermano.
Con el clásico ya en el bolsillo, Universitario ahora apunta a seguir creciendo a nivel nacional. El próximo desafío será el 30 de mayo ante Sporting IPR, en Mar del Plata, por el Torneo del Interior B. Y aunque saben que el camino será exigente, el sueño está claro. “Queremos salir campeones del Regional con la U. Sería algo histórico para el club”, coincidieron ambos, reflejando la ambición de un equipo que quiere dejar huella.
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