Sentir la libertad por el aire es una experiencia inigualable. Es por eso que alrededor de 30 sanjuaninos entrenan cada viernes para aprender a volar en parapente. Las clases están orientadas por Cóndor Mercedario a cargo del profesor Luis Tomas, quien desde el 2014 está al mando de esta noble tarea.
Los sanjuaninos que desafían la altura en plena Circunvalación
Tomas explicó lo emocionante que es practicar este deporte: "Cada persona que viene queda fascinada cuando aprende a controlar el parapente. Se necesita de mucha preparación y entrenamiento para poder volar pero una vez que estás arriba es fantástico y lo disfrutás al máximo. Es una vivencia muy linda en la que todos disfrutamos hacerlo".
El profesor a cargo comentó lo más curioso que le pasó desde que empezó a enseñar: "A lo largo de este años tuvimos casos de personas que padecían acrofobia (miedo a las altura) y cuando están volando se les pasa. Recuerdo que le pregunté que sentía y me contestaba que estaba muy seguro. Después de bajar seguía con el miedo. Eso fue algo que más nos llamó la atención durante este tiempo que llevamos enseñando".
Luis contó cuáles son los miedos más frecuente a la hora de planear: "No poder maniobrar el parapente. Al principio te genera esa inseguridad al no saber por donde puede dirigirte y es el momento que necesitás tener control. Esto te lo da la práctica y la experiencia. Después, cuando adquiriste la habilidad sientes más seguridad a la hora de volar"
Esa agradable sensación de volar, sentir la libertad en el cielo y el olor del viento. Para conseguir esto, alrededor de 30 sanjuaninos, desde principiantes hasta experto, se preparan en esta escuela para aprender usar el parapente y descubrir los fascinantes paisajes de la naturaleza sanjuanina.