Empilchado de pie a cabeza con la indumentaria del Quick Step, el equipo belga que cumple 20 años en el pelotón, Fernando Gaviria recibió a los medios sanjuaninos en la comodidad del Hotel Del Bono Park. Accesible, aunque de pocas palabras, el pedalero colombiano se refirió, entre otros temas, a la Vuelta a San Juan.
Gaviria, con Tiempo: `San Juan me hace sentir cerca de casa´
"Estoy muy bien. Estar en San Juan me hace sentir cerca de casa. Me parece un lindo lugar para entrenar, el clima es muy agradable y espero que así -o mejor- sea cuando compitamos a partir de este domingo. Saludo a toda esta provincia, a su gente, y los invito a que puedan disfrutar de la Vuelta", expresó de antemano el pedalero.
A sus 23 años Gaviria ha demostrado ser uno de los hombres fuertes del ciclismo mundial y un deportista en ascenso. Después de un espectacular 2017, año en el que debutó y ganó en San Juan y tuvo una gran actuación en el Giro de Italia ganando cuatro etapas, el ciclista colombiano arranca la temporada 2018 otra vez en suelo sanjuanino y con varios objetivos en la mira.
"A la Vuelta llegamos bien, en óptimas condiciones y esperando a ver cómo reaccionan mis piernas. ¿Si pienso en la General? Ah, no sé. Hay demasiados corredores fuertes. Es cierto que nosotros tenemos nuestras cartas pero hay que esperar a que las etapas avancen".
Gaviria es compañero del argentino Maximiliano Richeze, hermano de Mauro y Adrián, corredores de la Agrupación Virgen de Fátima. Ambos conforman el dúo dinamita del Quick Step: "Con Maxi tenemos buena relación. Somos dos corredores normales, compartiendo un mismo equipo. Día a día voy aprendiendo de él".
Gaviria descontracturado
Después de lo deportivo, el colombiano se permitió hablar un poco de sus inicios en el ciclismo, de su familia y de La Ceja, la localidad donde creció y aseguran es la más poblada de bicicletas de todo Colombia. "Tuve una infancia normal, en un pequeño pueblo de pocos habitantes y bastante tranquilo. Hasta el día de hoy sigo viviendo allí", comentó el ciclista que también es confeso fana de la equitación.
Contó que cuando tenía 12 años se inició en el patinaje junto a su hermana Juliana. Su padre, Hernando Gaviria, era su profesor de Educación Física en la primaria. De chiquito le inculcó el deporte, tanto que en su infancia se permitió practicar otros deportes como el fútbol y el voley. Pero un día, mientras veían el Tour de Francia por televisión, Fernando le dijo a su papá `algún día estaré allá corriendo una de esas carreras´. Así nació todo.
"El patinaje nunca me gustó, sólo lo hacía por mi hermana. Después apareció el ciclismo, dije que algún día iba a estar corriendo las carreras grandes y hoy el sueño lo tengo cumplido ", agregó.