Por Carla Acosta
Emotiva bienvenida a la sanjuanina olímpica
Con el tobillo vendado y un llanto a flor de piel, la sanjuanina olímpica pisó suelo sanjuanino y se reencontró con sus seres queridos en el aeropuerto de Las Chacritas. Después de los 42 kilómetros que recorrió en la maratón de los Juegos Olímpicos, Viviana Chávez se fundió en un abrazo interminable con sus padres. En ese abrazo, la abrazamos todos.
Mercedes y Alfredo, pilares importantes en su carrera como maratonista, viajaron desde Astica para recibir a su "niña”, como la llaman. También estuvieron presentes dos amigas, quienes con dos emotivos carteles -uno de ellos decía "sos olímpica”- mimaron a Chávez.
"Siento felicidad. Para mí en lo personal no fue fácil mi carrera porque venía con una molestia en el talón, pero decidí terminar y bueno, así lo hice”, comentó Viviana, súper emocionada.
La maratonista se dirigió hasta su pueblo natal, donde será recibida por todos los habitantes del lugar y con caravana incluida. La idea es descansar y recuperarse de la lesión para ya volver al ruedo.
Pasaron casi 48 horas de haber cumplido el sueño que se propuso en La Rioja, donde de la mano de su entrenador y pareja, Darío Núñez, soñó con ser la segunda atleta local en llegar a las olimpiadas. Y, con mucho sacrificio y trabajo, lo logró. Ahora, que se venga Tokio 2020.