El domingo San Martín tiene una oportunidad histórica, desde los folclórico fundamentalmente, de eliminar a Godoy Cruz del camino a lo que puede ser su primer título en el fútbol de primera.
Los hinchas, divididos entre bajar al Tomba o avanzar a la Libertadores
Si Godoy Cruz le gana a San Martín, por la abrumadora diferencia de goles que le lleva a San Lorenzo, jugará la final del Torneo Transición ante Lanús.
Pero el Santo tiene un compromiso antes, y no es menor: el de Concepción enfrentará al buen conjunto cordobés de Instituto, por una fase más de la Copa Argentina, y Pablo Lavallén decidió disputarlo con un equipo alternativo, integrado por suplentes, para reservar a los titulares para el clásico cuyano.
Este torneo brinda un lugar en la próxima Copa Libertadores, a más de casi medio millón de pesos que embolsará el vencedor de esta etapa.
Pero estas dos poderosas razones no alcanzaron para volcar la decisión del hincha por lo deportivo-económico, y sólo por una diferencia ínfima fueron por esta variante.