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viernes 24 de abril de 2026

Lautaro Acosta: "Guillermo me enseñó muchísimo, incluso la manera de protestar"

Por Redacción Tiempo de San Juan

La escena se repite en cada entrenamiento. Cuando el plantel de Lanús termina de entrenar, Lautaro Acosta es siempre el último en irse. A cada paso que da hacia el vestuario, es abordado por algún hincha que le pide autógrafo, foto y hasta saludo de cumpleaños con un bebé en brazos. Nunca deja de sonreir. Ni siquiera cuando una señora vuelve sobre sus pasos para pedirle si es posible repetir el video porque no se le grabó. Él lo disfruta, y se le nota.

"Es un trato especial porque con la gente de Lanús tengo un cariño que es mutuo. Estoy desde los ocho años, mi hermano es técnico de Inferiores y el más chico se formó acá. Mi viejos van todos los días al club y en mi familia somos todos hinchas", admite Acosta, que cumplió 28 años el lunes, a LA NACION. En plenitud en todos los aspectos, asegura que el club es su lugar en el mundo y sus palabras no pasan inadvertidas a horas de un partido clave en la lucha por el campeonato. Será mañana ante Boca, el equipo que ahora dirige Guillermo Barros Schelotto, uno de los DT que más lo marcó en el Granate, que lo elogió públicamente como uno de los mejores jugadores del medio local en la entrevista que publicó ayer este diario, y que tendría entre sus planes convocarlo cuando termine la temporada.

-¿Es el mejor momento de tu carrera?

-Me siento muy bien. Me parece que estar cómodo y haber madurado es un combo que me hace sentir en el mejor momento de mi carrera. Estoy muy contento.

-¿Cómo te encuentra personalmente el ciclo de Almirón?

-Estoy muy cómodo con Jorge y el sistema que propone. Es ofensivo y al jugar con tres puntas me siento en contacto permanente con la pelota, tengo situaciones todo el tiempo. El equipo juega lindo y bien, y me parece que eso hace que cada uno se sienta cómodo en su rol. Estamos en la mitad del torneo y seguimos peleándolo. Ojalá podamos mantenernos.

-¿Cuál será la clave del partido?

-Tratar de hacer nuestro juego. Tenemos el plus de jugar de local, donde nos hacemos muy fuertes. Me parece que la clave pasa por jugar y cortar los circuitos de presión de Boca. Si llegamos a implementar nuestra idea vamos a tener posibilidades de ganar.

-Van a quedar siete fechas: ¿Lanús puede salir campeón?

-Estamos lejos y a mitad de torneo. Sí me parece que, de hacer un gran partido el domingo y sacar un resultado positivo, podremos pelear hasta el final.

-¿Cómo ves al Boca de Guillermo?

-Es un equipo en ascenso. Más allá de que no empezó bien el campeonato, se va asentando de a poco y es peligroso porque tiene muchísima jerarquía. Se va sintiendo más cómodo partido a partido con la idea de Guillermo.

-¿Qué diferencias encontrás entre Almirón y el DT de Boca?

-Tal vez la característica de Almirón es encontrar mayor posesión de balón, esperar el momento para atacar y buscar el hueco. La idea de Guillermo era un poco más vertical, presionar bien arriba, recuperar y atacar. Ellos dos y Ramón Cabrero, con quien salimos campeones en el Apertura 2007, son los tres entrenadores que más me marcaron en el club.

-¿Qué aprendiste de Guillermo?

-Muchísimo en cuanto a mi posición. Tanto él como Gustavo me remarcaban el tema de explotar mi velocidad en los últimos metros, jugar al límite del offside y sacar esa diferencia, esa picardía que ellos tenían a la hora de jugar. Me dieron un plus a la hora de jugar de extremo.

-En otras palabras, te contagió su maldad...

-Sí, también la manera de protestar (se ríe). Sé que tengo que controlarme y trabajo muchísimo en corregirlo. Tanto Jorge como el cuerpo técnico me lo piden y trato de hacerlo, aunque a veces el temperamento me sale de adentro (sonríe). Pero sé que si reacciono no le hago bien al equipo y puedo llegar a perjudicarlo.

La posibilidad de una revancha en Boca tras cuatro años

A los Barros Schelotto y a Acosta los une una relación especial. De la mano de los Mellizos, el delantero recuperó el nivel y fue uno de los jugadores decisivos de aquel equipo que obtuvo la Copa Sudamericana en 2013. Sus características son del gusto de Guillermo, que este año se lo quiso llevar a Palermo durante su fugaz paso por Italia. Por eso no es de extrañar que en estas horas vinculen al Laucha con Boca, donde tuvo un paso en 2012 lejos de ser ideal, con poca continuidad producto de lesiones: jugó 22 partidos sin marcar un solo gol.

"Hablé algo con él y la realidad es que quiero estar acá hasta junio. Lanús es mi casa, donde logré mis mejores rendimientos como profesional y, como siempre digo, me quedaría a vivir. No depende de mí. Veremos qué pasa, pero mi idea es quedarme", respondió, aunque tampoco le cerró las puertas a un eventual retorno: "De acá a junio pueden pasar muchas cosas y no sé lo que puede pasar".

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