Por Luz Ochoa
Revista Cuna Deportiva
Superó los desafíos de la vida
El atleta más descollante de San Juan revivió su infancia a puro deporte y reivindicó la importancia de ponerlo en práctica. Hombre coraje que superó los retos del destino, aseguró que fue la llave de su felicidad.
Con unos escasos ocho años y con un papá ciclista -Raúl Tellechea-, descubrió el cuerpo y el alma de su pasión en la actividad física. Tras ahorrar un largo tiempo, el muchachito que asistía a la Escuela Normal Sarmiento compró su primera bicicleta de competencia MTB.
Disciplinado en todos los aspectos de su vida y altamente competitivo, como hoy se autodenomina, decidió probarse y se animó a competir en una carrera, luego de que su padre le insistiera. “Había pedaleado hasta La Quebrada de Zonda desde Rivadavia y estaba muerto, pero me anoté y participé”, relata. Aquella vez no fue de las mejores competiciones y casi no termina. Sin embargo, algo dentro suyo le dijo que debía continuar para prevalecer.
Y así fue. “Tiempo libre que tenía lo aprovechaba para entrenar y para la segunda carrera llegué sorprendentemente en óptimas condiciones. Sólo que en la última recta fui superado por una mujer y no sé si fue la edad que tenía (13) o qué, pero me juré nunca más perder así”, recuerda entre risas. Claro que de misoginia ni entiende, pues únicamente se trató de una reacción hormonal, producto de la pubertad o de lo que fuere. Sea lo que sea, sirvió para que su tercera fuera la vencida y finalmente se consagrara ganador.
Resultados positivos, buenas experiencias y amor propio fueron parte del paquete de emociones que lo enamoraron y lo encaminaron en las competencias deportivas, con el MTB. Durante cuatro años, la práctica de dos ruedas ganó exclusividad, compromiso e importancia, tanto así que logró coronarse campeón nacional, panamericano e iberomericano en la disciplina, en las categorías juveniles.
Razones del destino o de lo ya escrito, las casualidades o causalidades de la vida lo llevaron a una pretemporada en la que descubrió la natación y el atletismo. Si bien siempre había sido un encantado que se puso a prueba con ellas, nunca las había conciliado en el tiempo. “Veranos interminables pasaba en las piletas, pero jamás me había propuesto competir dentro de ellas”, explica. No obstante, los amigos que en ese mundo descubrió -que lo apuntalaron en momentos difíciles- lo volvieron un total fanático y apasionado por el agua, lo mismo que por la pista naranja.
A partir de ese momento, la fusión de los diferentes deportes se adueñó de sus gustos, sus ganas y sus sueños. Es que siempre se las ingenió para estar motivado con metas a corto plazo y su constante evolución lo dejó en puertas del alto rendimiento, que sólo héroes disfrazados de personas consiguen poner en marcha. “Encontré en el triatlón mucho más que reto. Era una forma de demostrarme que todo lo que me proponía podía convertirlo en realidad”, confiesa.
A pesar de desaparecer del circuito competitivo por cuatro años, a causa de la desaparición de su padre –quien siempre lo alentó a la práctica deportiva- y que hasta estos días se desconoce cómo y por qué ocurrió, el entonces joven no se arrodilló ante la desgracia y enfrentó la vida con sus armas: su familia, sus amigos y el deporte. Así supo prevalecer con esfuerzo y dedicación, siempre por obra del deporte.
“Siento que el deporte me salvó. Es que es tan sano, tan reconfortante. Les recomiendo a los chicos que sigan su camino, que seguro llegarán a donde sea y lograrán maravillas. Es la herramienta ideal para educar”, declara con conocimiento de causa.
Una sucesión de excelentes resultados, apoyo económico y respaldo gubernamental le dieron la posibilidad de competir en los Juegos Olímpicos, el mayor sueño de cualquier deportista. “Gracias a todo ello, recuperé los años perdidos fuera de competencia. Fue un milagro que hasta hoy agradezco, pero que también trabajo para que vuelva a suceder”, asegura.
Quien corriera, nadara y pedaleara por Londres con el pecho inflado de orgullo y con la espalda pintada de celeste y blanco asevera haber tocado el cielo con las manos, aunque la costumbre de siempre superarse no se pierde: “Por suerte, hay Tellechea para rato”.
Ficha técnica
Nombre: Gonzalo Tellechea
Fecha de nacimiento: 11 de julio de 1985
Deporte: Triatlón
Mejor actuación: 26º en Mundial Hamburgo 2013
Debut Juegos Olímpicos: 7 de agosto de 2012, Londres
MTB: Campeón Regional, Argentino e Iberoamericano
Links:
https://www.facebook.com/443489229104222/photos/pb.443489229104222.-2207520000.1407343486./578274928958984/?type=3&theater
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