Los 45 minutos iniciales de Costa Rica y Grecia fueron de lo peor del Mundial, comparable con Irán y Nigeria, por el Grupo F, el de Argentina. En esa etapa no pasó nada y lo mejor fue que terminara.
En el segundo tiempo llegó lo mejor, siempre dentro de un mal partido, porque Bryan Ruiz marcó un gol con mucha categoría y los griegos, con amor propio, fueron a buscar el empate, algo que consiguieron en el minuto 90 gracias a Papastathopoulos.
El alargue fue más de lo mismo, hasta que faltando 10 minutos para el final los dos se quedaron sin piernas y pasaron a jugar golpe por golpe, con chances para ambos pero tuvieron que ir a los penales y ahí Costa Rica hizo historia.
Fuente: Minuto Uno