El mordisco de Suárez a Chiellini y la cómica escena entre Lavezzi y Sabella no fueron las únicas historias, más allá de los futbolístico, que colorearon el Mundial.
¿Cuáles fueron las historias más divertidas de la primera fase del Mundial?
El 24 de junio Mondragón fue récord: el emblemático arquero de la Selección colombiana a la historia como el jugador más veterano que disputa un partido en un Mundial, a sus 43 años. Agradecido, le dio un fuerte abrazo a su entrenador, José Pekerman.
Los futbolistas Yaya y Kolo Touré abandonaron la concentración de Costa de Marfil el 20 de junio luego de enterarse de la muerte de un hermano menor de 28 años en la ciudad inglesa de Manchester.
España quedó eliminada en primera ronda y antes de jugar el tercer partido. Contra Australia, Villa hizo, de taco, uno de los tanto de la Roja contra Australia. Cerca del final fue sustituído por Juan Mata y sentado en el banco de suplentes se largó a llorar de manera desconsolada. Todo un símbolo del fin de ciclo de una generación que se había coronado en Alemania 2010.
En el partido que Alemania y Ghana igualaron en 2 goles, Klose ingresó y la primera pelota que tocó fue gol. Así, alcanzó al brasileño Ronaldo como el máximo anotador en la historia de las Copa del Mundo, con 15 tantos.
En las redes sociales se denunció que había personas que se hicieron pasar por discapacitados para poder ingresar a los estadios y ver los partidos del Mundial. La FIFA prometió una investigación al respecto.
Acosado por la marca y sin confianza para despejar con su pierna derecha, Marcos Rojo tiró una rabona en el área, a metros del arco defendido por Romero. En Facebook, hinchas decidieron organizar el "Curso de Rabona II por Marcos Rojo: 'La rabona como recurso defensivo y sus usos en la sociedad moderna'".
Con Luis Suárez afuera del Mundial, ese abrazo del delantero del Liverpool con el kinesiólogo que lo ayudó en su recuperación cobra otro valor. Walter Ferreira tiene cáncer y viajó por un pedido expreso del delantero y de toda su familia. Tan delicado era su estado de salud y tanto era el cariño de Suárez, que iba todos los días a la casa de Ferreira para continuar con el tratamiento.
Sobre la mordida de Suárez se hicieron hasta videojuegos. La acción le costó caro, tal vez demasiado: lo dejaron sin Mundial y lo echaron de la concentración. Le dieron 9 partidos suspensión y no podrá ingresar a estadios por 4 meses.
Sabella y Lavezzi protagonizaron una de las escenas más graciosas del Mundial. El DT quiso darle indicaciones al delantero del PSG, pero él quiso "descomprimir" la situación y le tiró agua. La imagen recorió el mundo.
(Fuente: MinutoUno)